Uxul, en busca de la cámara real

Pirámide de Nohoch Mul en Cobá, cerca de Uxul. / Archivo/
Pirámide de Nohoch Mul en Cobá, cerca de Uxul. / Archivo

Un equipo de arqueólogos busca los restos de los monarcas de esta ciudad maya tras descubrir el año pasado la momia de un joven príncipe

DAVID VALERAMADRID

Pirámides, momias, cámaras secretas, salas funerarias... La investigación alrededor de la ciudad maya de Uxul contiene todos los elementos para ser protagonista de una película de Hollywood o una novela de Dan Brown. Pocas veces los trabajos arqueológicos despiertan tanto interés como los realizados en esta antigua metrópolis maya. El enclave fue descubierto en 2005 en la región de Campeche (México). El profesor alemán Nikolai Grube comenzó a trabajar con su equipo en el asentamiento un año después. Y las excavaciones han dado unos resultados sorprendentes con el hallazgo de la momia de un joven príncipe maya en 2012. Desde entonces, los investigadores se afanan por descubrir la cámara real y confían en hallar los restos de los monarcas de la ciudad.

Uxul se ha convertido en uno de los yacimientos de la civilización mesoamericana más prometedores gracias a la buena conservación de los objetos encontrados. Por ejemplo, en la tumba del joven príncipe datada en el siglo VIII se encontraron depositados junto a él, cuatro placas y cinco jarrones de cerámica magníficamente conservados. El buen estado de los objetos junto a la ausencia de joyas de jade y otros indicadores, permitieron conocer que el fallecido era un joven varón -de unos 20 o 25 años- perteneciente a la familia gobernante, pero que no estaba en línea directa de sucesión al trono.

Y es que ese es el objetivo ahora de las excavaciones actuales: encontrar la cámara real. Durante la presente campaña el equipo de arqueólogos descubrió una nueva subestructura debajo de la cámara del príncipe de una antigüedad mayor que los investigadores datan entre los siglos III y IV. El equipo de Grube confía en lograr acceder al interior de esta nueva cámara donde sospechan que pueden encontrar ricos murales o posibles ofrendas que les proporcionen valiosa información sobre la historia de la ciudad. Hasta ahora solo han podido estudiar su exterior, cuyos muros están pintados de diversos tonos de color rojo. Además, los investigadores creen que en realidad se trata de dos cuartos, probablemente habitacionales, aunque desconocen su tamaño exacto. Lo que tienen claro es que se trata de una cámara importante.

Un lugar sagrado

"Al enterrar este edificio los mayas buscaban sellarlo, enterrarlo como parte de la memoria colectiva, protegerlo. Los miembros de la nobleza que pasaron por aquí sabían que estaban caminando sobre un espacio sagrado, un piso sagrado, una casa de los reyes tempranos", explicó Nikolai Grube, esperanzado en que la cámara secreta pueda llevarles hasta los monarcas de Uxul.

Sin embargo, habrá que tener paciencia. El equipo de investigadores no podrá conocer qué esconde esa estructura hasta el próximo año. El problema es que la cámara del príncipe descansa sobre el nuevo hallazgo y deben reforzar este edificio para evitar su desplome antes de realizar cualquier exploración. Hasta entonces, Uxul seguirá guardando sus milenarios secretos.