Otra vez gratis

Usuarios de Whataspp con Android reciben actualizaciones gratuitas después de anunciar la compañía que iba a cobrar

D.ROLDÁN MADRID
El logo de WhatsApp. / Archivo/
El logo de WhatsApp. / Archivo

Whatsapp va a conseguir volver locos a sus usuarios. La semana pasada, avisaba a sus usuarios con el sistema Android que si querían seguir usando esta aplicación que ha ahorrado muchos euros en SMS tendrían que pagar. Sin embargo, la compañía creada por Jam Koum y Brian Acton ha dado un cambio de dirección. Usuarios de Android han comenzado a recibir un mensaje para actualizar sus servicios sin coste alguno. Esta vuelta atrás, no confirmada por la empresa, puede ser debida a que los grandes competidores de este servicio de mensajería instantánea se han lanzado a la caza del cliente que no quiere abonar la cuota anual que exige Whatsapp.Es el ejemplo de Line que cuenta con una penetración superior al 30%, que incluso ha comenzado una campaña publicitaria.

Los dirigentes de la compañía americana habían considerado que a la lealtad de sus usuarios se les podía poner precio. Para todos los usuarios de Android, el coste anual de Whatsapp es de 0,78 euros, mientras que para iPhone el coste ascendía a 89 céntimos con carácter vitalicio. Pero a pesar de estos bajos costes, la compañía no ha recibido la respuesta que esperaba; incluso recibió muchas críticas desde las redes sociales. Esta reacción de los usuarios y la presión de la competencia, además de Line está la española Spotbross que ha superado el millón de clientes, ha tardado una semana en cambiar de decisión.

Whatsapp maneja cada 24 horas más de mil millones de envíos en todo el mundo, incluyendo fotos, vídeos y grabaciones de audio. En España hace tiempo que superaron los diez millones de descargas. La decisión de la empresa, fundada por dos exempleados de Yahoo!, de cobrar obedece a la necesidad de rentabilizar la ingente parroquía que tiene en Android, posiblemente empujados por fondos de capital riesgo y otros socios que quieren ver los frutos de sus inversiones a lo largo de estos años. Más aún cuando Koum y Acton esquivaron el pasado año las ofertas que Mark Zuckerberg les hizo para adquirir la empresa y sumarla al catálogo de Facebook, al igual que hiciese meses antes con Instagram. Sin embargo, parece que la propuesta no les ha salido bien.