Peter Viertel: «A los actores les pagan demasiado»

El guionista de 'La reina de África' y marido de Deborah Kerr retoma las sensaciones del primer amor en su nueva novela, 'Una bicicleta en la playa'

DAVID GALLEGOMÁLAGA
MITO. Peter Viertel considera que el cine de los 70 tenía más calidad que el de hoy. / JOSELE-LANZA/
MITO. Peter Viertel considera que el cine de los 70 tenía más calidad que el de hoy. / JOSELE-LANZA

Escritor por vocación, cayó en el cine casi de casualidad. El alemán Peter Viertel, uno de los grandes nombres del Hollywood dorado, con trabajos para Alfred Hitchcock ('Sabotaje') o John Huston ('La reina de África'), mantiene la lucidez a sus 86 años y afirma que trabajar en el cine es más divertido que escribir novelas. El autor, marido de Deborah Kerr, estará hoy presente en el Aula de Cultura de Sur con la conferencia 'El Hollywood que conocí' y además presenta su novela 'Una bicicleta en la playa'.

Su conferencia se titula 'El Hollywood que conocí'. ¿Cómo era?

Muy distinto. Hoy las películas cuestan mucho más dinero. A los actores ahora les pagan demasiado, porque una película sin estrellas tiene muchos más problemas para llegar al éxito.

¿Qué le gustaba más del Hollywood de antes?

Mirando atrás, todo parece mejor. Era un trabajo más relacional y más productivo. Hoy día hay menos películas buenas. Las hay todavía, pero en los años 70 y 80 había mucha más calidad.

¿Cree que ese problema viene por los guionistas?

Ya no hay la fuerza de las grandes compañías de antes. Eso lo hace más difícil todo.

Pero ¿cree que los guiones de hoy son tan buenos como los de antes?

No siempre es cosa del guión. La tendencia de los productores es a buscar el éxito. Se ha perdido el valor de meterse en una aventura cinematográfica.

La escuela de serie B

¿Se hacen demasiadas secuelas hoy?

No sé. Antes existían las películas de serie B, que costaban menos y servían como escuela. Hoy ese aprendizaje se hace en la tele y es mucho peor. Es un medio de masas y es más difícil. No es un arte como los otros, el cine debe ser popular.

La figura del guionista suele pasar desapercibida.

El guionista es un medio director. El realizador tiene el poder y el pobre escritor tiene que resignarse y ser más un ayudante que un creador. En la película hoy todo depende de lo que cuesta. Ya no se pueden hacer experimentos.

¿Cómo ve a los directores de hoy?

Hay muchos buenos, pero no los conozco. El otro día vi 'El velo pintado' y me pareció una película de gran clase. Es la prueba de que si el guión es bueno y el director es bueno, sale bien.

¿Y buen guión con mal director?

Entonces es una lástima. Aunque con un buen guión, un director mediocre hace un trabajo decente.

¿Qué recuerda de los directores con los que ha trabajado?

He sido muy feliz trabajando con directores como Hitchcock o Huston. Siempre hay problemas entre el director y el guionista, pero con ellos se podía hablar, no eran dictadores, fascistas.

¿Con quienes tuvo problemas?

Con Vincent Sherman y con Anatole Litvak era muy difícil la relación. Huston en cambio siempre preguntaba '¿Qué te parece esto?'.

Usted dijo que, al contrario que su mujer, Deborah Kerr, había hecho dos películas buenas y cincuenta malas. ¿Cuáles son las dos buenas?

La mejor que he hecho es 'Decisión al amanecer'. Las basadas en novelas de Hemingway creo que son peores que esa, pero hoy las consideran clásicas. ¿Lo que son las cosas! Las películas con el tiempo siempre parecen mejores.

¿Qué las convierte en clásico?

Las películas buenas duran toda la vida. Las mediocres pierden enseguida su valor. Los filmes pierden más rápido que las novelas. Son más una cosa de su tiempo.

El primer amor

También va a presentar una novela, 'Una bicicleta en la playa'.

Va sobre el primer amor y creo que es la más completa que he hecho. Porque 'Cazador blanco, corazón negro' es más sensacionalista. Esta es una novela, novela. El primer amor es un tópico, pero es un tema apasionante. Está ambientada en la mejor época de California, que era como Marbella. Pero los sitios de éxito se vuelven complicados.

¿La ve convertida en película?

Una adaptación suele dar muchos problemas. Trabajar en cine es más divertido, ya que se trabaja con otra persona. Un novelista tiene que pasar mucho tiempo solo.

Reside en Marbella. ¿Cómo ve la situación?

Mi abogado todavía no está en la cárcel. En todos sitios hay corrupción, pero aquí se han pasado.

¿Qué le hizo venir a España?

Fue por suerte. También resido en Suiza, y es un país magnífico, pero en invierno, una persona mayor tiene que pasarse todo el tiempo en casa y es muy aburrido. Para divertirse mejor Marbella.

Pero en un principio se lo pensó para venir. ¿Qué papel jugó la influencia de su amigo Hemingway?

España después de la guerra era tabú. Pero para los norteamericanos, siempre ha sido una tentación.

También le atraían mucho los toros.

He perdido parte de afición. Ha cambiado mucho. Es como todo, donde hay mucho dinero hay altibajos. La época de Dominguín y Ordóñez fue de las mejores.