César Antonio Molina: «Hablar español es un buen negocio»

El director del Instituto Cervantes afirma que nuestra lengua «sigue joven y vigorosa» «En 2050 el castellano puede superar al inglés en el mundo», vaticina el experto

M. LORENCICOLPISA. MADRID
OPTIMISTA. Molina afirma que el español sigue joven. / J. J. G. EFE/
OPTIMISTA. Molina afirma que el español sigue joven. / J. J. G. EFE

Balance más que positivo el que César Antonio Molina hace tras el IV Congreso Internacional de la Lengua en Cartagena de Indias. El español vive un momento dulce, según el director del Instituto Cervantes. «Hablar español es un buen negocio», afirma Molina. Es una lengua pujante, que pronto hablarán 500 millones de personas, libre de complejos y que a lo largo de este siglo mirará de tú a tú al inglés. El problema más 'grave' del Instituto Cervantes, creado hace apenas 15 años, es la enorme demanda en los 50 países en los que están presente. Un millar de profesores atienden a 150.000 alumnos.

Molina asegura que esa enorme demanda «es hoy nuestro mayor problema. Nos coloca en la situación del fabricante de coches que no puede atender todos los pedidos. Nos piden cultura y educación en español y la gigantesca demanda crece en todas partes del mundo». El director del Cervantes afirma que esta institución es ya una marca de prestigio en el mundo. «Hemos aprovechado los vientos favorables de nuestra lengua y cultura en el mundo», destaca Molina, que recuerda que el Cervantes está presente en todos lo continentes y cuenta con casi 70 centros en más de 50 países. «Lo mejor es que seguimos avanzando».

El Congreso de Cartagena ha sido como un examen médico para nuestra lengua. El especialista detalla que en el encuentro el español ha demostrado que «sigue joven y vigoroso», pese a los mil años que ha cumplido. «Ahora hemos de preparar a este joven milenario para el maratón que correrá a lo largo del siglo XXI. En 2050 estaremos a la par con el inglés y quizá lo superemos», vaticina Molina, que advierte que pese al entusiasmo, «no debe engañarnos; hay mucho trabajo por delante».

Hacia la unidad

Esa maratón se correrá en el campo digital. «Llevamos tiempo apostando por los medios digitales», señala Molina. Además, el encuentro en Cartagena ha institucionalizado el panhispanismo con herramientas como la Gramática aprobada en Medellín, «contribuyendo a la unidad desde la diversidad».

Respecto a los puntos débiles del español, Molina destaca la ciencia, la presencia en Internet y la diplomacia, que sigue remisa a la incorporación del español. «En la ciencia e Internet, Estados Unidos, Inglaterra y Australia marcan la pauta y se imponen con su poderío económico. En muchos países hispanos la pobreza impide la alfabetización total y, por supuesto, la digital», comenta el especialista.

Además, el Instituto Cervantes está en el punto de mira de franceses e ingleses. «Queremos colaborar con las grandes lenguas de cultura. Ellos son más ancianos, pero les sobrepasamos en muchas cosas. No hay guerra de lenguas. El mundo del siglo XXI es plurilingüe», subraya Molina, que recalca que en este siglo habrá que hablar dos, tres, cuatro o cinco lenguas. «En ese concierto, el español será una lengua importantísima. Hablar español es un buen negocio. En gran parte de Estados Unidos quienes hablan español además de inglés ganan 8.000 dólares más. Allí, si el español no entra por la cultura, que entrará, acabará entrando por la economía», adelanta el director del Instituto Cervantes.

Sobre el dominio de la lengua de Shakespeare, Molina puntualiza que el español es «mucho más unitario que el inglés y avanza gracias a la cultura milenaria y riquísima que compartimos: la fuerza, la experiencia y la imaginación sustentan la lengua de Cervantes, Picasso, Borges, Patarroyo, Almodóvar o Guillermo del Toro. Es imparable».