Recorrido por el pasado

Sayalonga recrea en un museo la vida y las costumbres de los moriscos, que dejaron una honda huella en toda la comarca de la Axarquía

TEXTO: AGUSTÍN PELÁEZ FOTOS: EVA GUZMÁN
TÍPICO. El museo se ha convertido                            en un importante reclamo turístico para los visitantes./
TÍPICO. El museo se ha convertido en un importante reclamo turístico para los visitantes.

CUANDO Vélez-Málaga entregó sus armas a Fernando el Católico, Sayalonga se rindió al nuevo rey castellano para evitar derramamientos de sangre con la intención de que se respetaran propiedades, creencias y tradiciones. Aquella pleitesía convertía a los hasta entonces musulmanes en moriscos, cultura que todavía hoy se puede observar en las calles y plazas de la mayoría de los pueblos de la comarca.

Consciente de la riqueza de su pasado y de la huella que dejaron aquellos pobladores, el ayuntamiento de esta localidad ha querido destinar su primer y único espacio museístico a los moriscos.

El Museo Morisco, que se ubica en una antigua vivienda musulmana del casco urbano que ha servido a lo largo del tiempo como ayuntamiento o escuela, muestra la arquitectura, cultura y folclore de los aquellos árabes que poblaron la Axarquía.

A la primitiva vivienda se han adosado otros espacios con la idea de ofrecer al visitante un recorrido por la historia de la comarca y de manera especial por Sayalonga, conocida por la calidad de sus nísperos y su cementerio redondo.

Cinco salas

«El museo, que consta de cinco salas, recrea en una de ellas una típica casa morisca. Hemos intento que el visitante conozca a través de este espacio desde las costumbres hasta las vestimentas que usaban, la alimentación, sus especias y la agricultura de entonces», señala el alcalde, José Luis Navas.

«De las cinco salas de que se compone el museo, sin duda la que recrea la casa morisca es la que más cautiva a los visitantes, mayoritariamente extranjeros», señala el guía Antonio García, entre otras razones porque permite conocer los aspectos más diversos de aquel pueblo. La casa incluye una cocina típica de la época, además de comidas y utensilios. Diversos maniquíes representan escenas de la vida diaria con vestimenta típica de la zona.

El museo no se olvida del resto de los pueblos de la comarca que comparten origen e historia, de ahí que dedique otra de sus salas a la arquitectura típica haciendo un recorrido por la ruta del Mudéjar de la Axarquía, así como otros monumentos mudéjares importantes de la comarca de la provincia entre los que se encuentran los alminares de Árchez, Salares o Daimalos.

Otra sala del Museo Morisco de Sayalonga muestra los pueblos árabes que existieron en Sayalonga, hoy desaparecidos en su mayor parte, pero de los que existen numerosos restos arqueológicos y vestigios históricos, como Carraspite o Competín. También la guerra de los moriscos y su posterior destierro.

Para el técnico de turismo del Ayuntamiento de Sayalonga, Valentín Fernández, en la ejecución del museo el Consistorio ha respetado la configuración original y la distribución de la vivienda musulmana primitiva.

El proyecto, que ha exigido una inversión de unos 200.000 euros aportados por el Centro de Desarrollo Rural de la Axarquía (CEDER) y el Consistorio del municipio, ha permitido colocar a Sayalonga en un lugar destacado en la difusión de la riqueza cultural de la comarca, según Fernández, para quien el Museo Morisco ha venido a cubrir un importe hueco en la oferta turística de la localidad.

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