La ciudad recupera el Castillo de Santa Catalina como hotel de cuatro estrellas

El recinto, que sólo cuenta con ocho habitaciones, también puede alquilarse para celebraciones privadas, bodas o congresos El complejo mantiene la misma decoración que cuando fue construido

JUAN SOTOMÁLAGA
PROMOTORES. Algunos de los hermanos Gasset Loring, delante de la fachada. / ANTONIO SALAS/
PROMOTORES. Algunos de los hermanos Gasset Loring, delante de la fachada. / ANTONIO SALAS

Situado en lo más alto del Cerro de Miramar, el Castillo de Santa Catalina vuelve a recuperar la vida que tuvo antaño. Construido en 1624 por orden del rey Felipe IV, este palacete ha vuelto a abrir sus puertas a la ciudad. Lo que en su día se construyó para defender la ciudad de los ataques de los enemigos, en la actualidad se ha adecuado para uso hotelero.

El nuevo hotel monumento, que cuenta con ocho habitaciones, se levanta en la zona anexa a la fortaleza, en el lugar donde Manuel Loring Martínez, conde de Mieres, decidió construir una residencia en 1932 para uso privado.Y aunque por sus habitaciones han pasado algunos de los personajes más famosos de la época, ahora tendrá esa posibilidad cualquier malagueño que desee unas jornadas de asueto.

Los hermanos Gasset, dueños de este edificio, decidieron restaurarlo hace tres años al comprobar que se encontraba bastante deteriorado. Hasta ese momento era alquilado para la celebración de diferentes festejos, pero decidieron ponerlo al día y darle un uso continuado.

El recinto sigue contando con numerosos salones para la celebración de congresos, bodas o presentaciones -con el catering de Lepanto-. Según explica Manuel Gasset, el objetivo no es otro que los malagueños puedan disfrutar de un espacio que les pertenece. Expone: «Es una aportación de nuestra familia al patrimonio cultural de la ciudad».

Trato exclusivo

El reducido número de habitaciones que tiene el palacio, debido a la imposibilidad de ampliar el complejo al estar catalogado como un Bien de Interés Cultural, ha obligado a sus promotores a esforzarse en el trato más amable y exclusivo. Manuel Gasset afirma que su intención es que los clientes «se encuentren como en casa, porque muchas personas están un poco cansadas de los hoteles muy grandes».

La ubicación del Castillo de Santa Catalina es uno de sus aspectos más destacados, ya que se encuentra en una de las zonas más tranquilas de El Limonar. Por si fuera poco, la rehabilitación del edificio se ha realizado conservando en todo momento el aspecto original. Los cuadros, azulejos y estancias mantienen la imagen del momento en que fue levantado.

El hotel tiene cuatro habitaciones dobles y otras tantas suites. Cada una de ellas es diferente al resto y cuenta con un nombre diferenciador en función de su orientación. Las suites llevan el nombre de Miramar, El Palo, Clavero o Limonar. Las dobles, por su parte, se denominan La Caleta, La Farola, La Malagueta y Santa Paula.

El precio de la habitación en este establecimiento oscila entre los 180 y los 300 euros. Entre los proyectos a medio plazo de sus promotores se encuentran la apertura de un restaurante y una cafetería para que el recinto sea conocido por más personas. MÁS INFORMACIÓN I Castillo de Santa Catalina. C/ Ramos Carrión, 38. 952 21 27 00 www.castillosantacatalina.com