La Merced, en el recuerdo

Fotografías, cuadros, bordados, planos y documentos, algunos de ellos inéditos, conforman la exposición 'La iglesia de la Merced y sus cofradías mercedarias', que hace un recorrido por la historia de esta desaparecida iglesia

TEXTO: ANTONIO M. ROMERO FOTOS: SUR
ESTAMPA. Fachada de la  iglesia./
ESTAMPA. Fachada de la iglesia.

EN la memoria de no pocos malagueños aún sigue grabada la imagen de la desaparecida iglesia de la Merced. Algunos, incluso, recuerdan que entre sus escombros jugaron de niño, vieron una película o asistieron a las representaciones teatrales que organizaba el párroco de la cercana iglesia de Santiago. Desde 1499 está documentada la presencia de la Orden de la Merced -fundada por San Pedro Nolasco en el siglo XIII- en Málaga. Primero en la ermita de la Vera-Cruz, en el Camino Nuevo, y desde 1507 en su céntrico emplazamiento de la plaza de la Merced. Allí permaneció hasta 1931, año en el que las pavesas de la intolerancia la arrasaron. A finales de los años 60, sus ruinas fueron destruidas para construir un edificio.

Durante casi cinco siglos, sus piedras fueron testigos mudos de la transformación de la ciudad, mientras sus capillas interiores acogieron una gran parte del desarrollo cofrade malagueño. Ahora, con motivo de la celebración del quinto aniversario de las primeras constituciones conocidas de la Archicofradía de la Sangre -que históricamente tuvo su sede canónica allí-, la exposición 'La iglesia de la Merced y sus cofradías mercedarias' muestra la historia de esta parroquia a través de fotografías, libros, paneles informativos, cuadros, planos, objetos de orfebrería, bordados y documentos. Algunos de los ellos es la primera vez que se muestran públicamente, como explicó el comisario de la exposición, José María de las Peñas, quien lleva más de una década investigando la historia de este desaparecido templo.

Entre los elementos que podrán observarse destacan la bandera Sacramental, la Parroquial Joven, la de Aspirantes y la de Acción Católica de los años 20, propiedad de la Cofradía de la Humildad, y que durante años durmió el sueño del olvido en un trastero. Junto a ellos se expone el documento de constitución de la Hermandad de Llagas y Columna de 1634, descubierto en el Archivo Histórico Nacional, el acta fundacional de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa -firmado en la sacristía de la Merced en 1921- el escudo de la capa de mayordomo de Francisco Palma García de la Cofradía de la Piedad, las potencias de la primitiva imagen del Cristo de los Gitanos, un testamento de 1682 que certifica que ese año ya estaba constituida esta popular cofradía o una casulla de 1891 -propiedad de las hermanas Mercedarias del convento del Molinillo- que se salvó de los desastres de 1931 y 1936.

El último mercedario

Tras la desamortización del siglo XIX, el convento mercedario se convirtió en cuartel militar del Regimiento de Saboya número 6 y la iglesia pasó a ser parroquia. Hoy día, el último mercedario es el padre Lisardo Guede, un estudioso del mundo cofrade, al que en esta muestra se le rinde homenaje con un expositor con fotografías de su trayectoria y una casulla bordada con el escudo mercedario.

Un escudo muy vinculado a las cofradías de la Sangre, Viñeros, Traspaso y Soledad de Viñeros, Llagas y Columna, Gitanos, Humildad, Cena, Descendimiento, Piedad, la Congregación de San Cayetano, la Hermandad de la Esclavitud Dolorosa y la de Santa María de la Sierra, las hermandades conocidas que tuvieron sede en la Merced. La muestra se completa con 38 fotografías, la primera de 1865 y la última de 1964, con el templo en ruinas. Una iglesia que, como demuestran algunos documentos expuestos, tuvo varios proyectos de rehabilitación que finalmente no cuajaron y que acabaron con cinco siglos de historia mercedaria en Málaga.

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