Las familias contratan nuevos tipos de seguros ante el temor a no poder pagar las hipotecas

Se trata de pólizas que aseguran el abono de la cuota en caso de accidente, baja laboral o desempleo. Entidades como Cajamar afirman que en el último año su demanda ha crecido hasta un 40%

ALMUDENA NOGUÉSMÁLAGA
COBERTURA. Los seguros de protección de pagos cubren periodos                                   de desempleo de un año  y de hasta 36 meses de forma intermitente / SUR.ARCHIVO/
COBERTURA. Los seguros de protección de pagos cubren periodos de desempleo de un año y de hasta 36 meses de forma intermitente / SUR.ARCHIVO

El pago de la hipoteca es una pesada losa que acapara el 43,4% de la renta anual bruta de las familias, la tasa más alta de toda la serie histórica según los últimos datos del Banco de España. Pero ¿qué ocurre cuando esos ingresos disminuyen o, simplemente, desaparecen? La financiación de la vivienda requiere tal esfuerzo económico que cualquier imprevisto que implique una merma del presupuesto de los hogares puede acorralar a sus propietarios e impedirles pagar la correspondiente cuota mensual.

Según un reciente estudio de la firma Genworth Financial -antigua aseguradora de General Electric- seis de cada diez españoles tendrían apuros económicos para afrontar los créditos solicitados si perdieran su empleo o, en caso de los autónomos, se tuviesen que dar de baja por enfermedad o accidente. El miedo a tener que lidiar estos contratiempos está disparando la solicitud de seguros de protección de pagos. Un producto que, según constatan las entidades consultadas, se está extendiendo cada vez más ante el fuerte endeudamiento familiar. Los malagueños buscan ahora nuevas fórmulas para blindarse en caso de no poder asumir el pago de la hipoteca.

Este es, precisamente, el objetivo que cumplen los denominados seguros de protección de pagos: garantizar el abono de las cuotas hipotecarias en caso de paro, incapacidad laboral transitoria o caída de los ingresos de los titulares del préstamo. Se trata -según precisan los expertos- de un producto que lleva instalado en España más de diez años, pero que desde 2003 está inmerso en una fase expansiva.

«Su solicitud está creciendo a un ritmo del 25%. El interés es muy grande porque no sólo garantiza el pago de las cuotas a los clientes que por cualquier circunstancia no puedan hacer frente al préstamos, sino que, además, permite a las entidades gestionar de manera más eficaz su política de riesgos», destacan desde Genworth Financial.

Oferta

El 70% de los bancos y cajas ofrecen ya este tipo de pólizas, cuya contratación es totalmente voluntaria. El director del Departamento de Seguros del Santander, Francisco Giménez Bosch, asegura que estos productos vinculados a hipotecas son «muy demandados» por los clientes. «En el último año hemos apreciado un mayor reclamo de estos seguros, que cubren la cuota del préstamo en caso de desempleo del cliente, garantizándole la cobertura durante 12 meses», indica.

En Cajamar ponen cifras a esta valoración y destacan que la contratación de pólizas de estas características ha aumentado un 40% en el último ejercicio. En esta misma línea, fuentes de BBVA afirman que «se está apreciando un incremento significativo de la contratación de estas primas» por la evolución del euríbor, hasta el punto que indican que en los nueve primeros meses de 2006 suscribieron las mismas coberturas que en el conjunto de los dos años anteriores. La buena evolución que registra este instrumento financiero es tal que desde Unicaja aseguran que ya estudian el ofrecerlo.

¿Pero a quién interesa la contratación de estas pólizas? Según detallan las fuentes, estos productos están especialmente indicados para personas que trabajan por cuenta propia a quienes el hecho de faltar al trabajo por baja, o por cualquier otra circunstancia, les supone la ausencia de ingresos. Del mismo modo es recomendable, dicen, para aquellos que no vean claro su futuro laboral o teman que las cuentas no le cuadren a corto plazo.

El coste de los seguros de protección de pagos suele integrarse en el pago mensual de la hipoteca e implica un desembolso que, normalmente, oscila entre el 1% y el 1,5% del importe del préstamo -lo que se traduce a un sobrecoste de entre 8 y 10 euros en la letra.

Limitaciones

No obstante, conviene recordar que este producto suele tener un límite de entre 2 y 5 años. Pasado este período en algunas entidades se permite su renovación, lo cual implica el pago de una nueva prima. Del mismo modo, conviene recordar que estas pólizas tienen una cobertura limitada. Normalmente se pacta el número de meses en los que la entidad pagará el préstamo de forma continuada (normalmente 12), pues se considera que en caso de paro éste es un período suficiente para que el cliente encuentre un nuevo trabajo. Además, en toda la vida del seguro la mayoría de bancos limita el número de pagos a realizar de manera alterna entre 24 y 36 meses.

Conscientes del miedo de los usuarios a no poder afrontar las cuotas, otras entidades como Bancaja ofrecen el aplazamiento gratuito de la hipoteca durante seis meses. Las cuotas aplazadas se pagan al final del préstamo sin intereses adicionales. Caja Navarra, por su parte, rebaja el diferencial del préstamo al euríbor -0,20% en caso de desempleo.