Barrios con nombre

Congregaciones religiosas y personajes populares son recordados en las calles malagueñas

TEXTO: JUAN SOTO FOTOS: ARCHIVO
HUELIN. Las chimeneas que recuerdan su pasado industrial aún siguen en pie./
HUELIN. Las chimeneas que recuerdan su pasado industrial aún siguen en pie.

LA mejor forma de conocer la historia de Málaga es a través de sus barrios. Tras sus nombres se esconden infinidad de personajes y épocas que permiten comprender muchos de los acontecimientos que han ocurrido en la capital. En algunas ocasiones su origen real se entremezcla con el saber popular. En otras, su denominación entronca con los religiosos que se asentaron en la zona o con el mismo propietario de los terrenos. De cualquier forma, el estudio del origen de los barrios siempre ha sido el objetivo de muchos historiadores locales. Estas son algunas de sus conclusiones más llamativas.

EL PERCHEL

El barrio de las perchas del pescado

El barrio de El Perchel debe su nombre al ingenio de las clases obreras que se asentaron en la primera urbe extramuros de Málaga. En este barrio abrió una fábrica para secar pescado y su nombre es una deformación de percha, porque se refiere a los instrumentos donde los trabajadores ponían a secar el pescado. Esta tarea se realizaba en los terrenos más próximos al río para que la población no sufriera los malos olores que despedía la empresa.

Dicho barrio, que cogió en un primer momento el plural de Los Percheles, se caracterizaba por la picaresca -de hecho, lo cita el propio Cervantes en Don Quijote de la Mancha como ejemplo. En esta zona siempre han tenido espíritu marengo y desde la inauguración de aquella fábrica, sus vecinos han trabajado en la mar.

LA TRINIDAD

Alrededor de los trinitarios descalzos

La llegada de los trinitarios descalzos a la capital permitió la creación de este barrio que se encontraba fuera de la ciudad. Su origen se remonta a finales del siglo XV cuando los Reyes Católicos ofrecieron a estos religiosos la ermita de San Onofre tras la Reconquista. Como era habitual en aquella época, muchos barrios, como ocurrió con éste, comenzaban a desarrollarse y a crecer alrededor de los conventos.

Sin embargo, éste no fue el primer lugar en donde se asentaron los monjes. En un primer momento instalaron su convento en Puerta del Mar, aunque un terremoto ocurrido en 1494 les obligó a cambiar de ubicación y asentarse definitivamente en las afueras de la ciudad.

CIUDAD JARDÍN

Casas con jardines para trabajadores

Sólo con observar las viviendas más antiguas del barrio, se entiende el porqué de su nombre. Durante el reinado de Alfonso XIII se planteó urbanizar la margen izquierda del río Guadalmedina con casas bajas con numerosos jardines en su interior. Los historiadores explican que para su construcción se eligió el modelo lineal de los barrios ingleses de la periferia. Ese modelo también se corresponde con el madrileño de Arturo Soria.

En 1924 se inauguraron los primeros pisos en esta zona, que se comercializaron en forma de alquiler a trabajadores con un nivel adquisitivo más elevado que la media. Aunque todas eran casasmata, según la altura del piso así era la importancia de la familia que vivía en ella.

EL PALO

Leyendas urbanas alrededor de un tronco

El origen de El Palo tiene casi tantas versiones como vecinos viven en el barrio. La más repetida por los historiadores relaciona su nombre con la distribución geográfica de las diferentes fincas allí ubicadas. Al parecer, desde antes de la llegada de los Reyes Católicos, la zona estaba llena de lagunas, cuya traducción al latín es 'palus paludis', que habría derivado en Palo.

Otras explicaciones recurren más a la leyenda, y la relacionan con un tronco que bajó por el arroyo de Las Cuevas y se quedó atrancado a la altura de las Cuatro Esquinas creando una zona muy buena para pescar. Según esta versión, todos los vecinos se citarían en el palo para ir a pescar. Y de esta historia deriva otra que la relaciona con un barco que encalló en la misma zona y dejó uno de sus mástiles clavado en el suelo.

MIRAFLORES DE LOS ÁNGELES

Un convento muy querido por los vecinos

Como otras zonas de Málaga, debe su nombre a los religiosos que se ubicaron en sus calles. En la parte más alta de esta barriada se ubicó el convento de Los Ángeles -actualmente reconvertido en asilo-, que dio nombre tanto al arroyo como al barrio al verse desde todos los puntos del barrio. Y no sólo por eso, sino que además era muy querido por todas las personas que frecuentaban la zona. El resto del nombre se debe al constructor Claudio Gallardoi, que trabajó en las primeras obras de urbanización. Decidió anteponerle el nombre de Miraflores, como ocurre en la actualidad en otras barriadas de la capital, como Miraflores de El Palo.

CRUZ DEL HUMILLADERO

Ajusticiamientos en las afueras de la ciudad

La cruz donde eran ajusticiadas las personas que no cumplían con las normas sociales impuestas hasta el siglo XIX sigue siendo recordada en el centro de este barrio. Los historiadores explica que Cruz del Humilladero se ubicaba en las afueras de Málaga y que hasta aquella zona eran trasladadas las personas que iban a ser ahorcadas o fusiladas en cumplimiento de determinadas penas.

La cruz originaria ha sido trasladada unos 50 metros desde su ubicación primitiva por la obligada regulación del tráfico en el barrio. De hecho, esta zona se ha convertido en la actualidad en el centro neurálgico del barrio y a partir de la cual salen todas las calles. Al parecer, éste no era el único lugar donde se ajusticiaban personas en la ciudad, pero sí una de las más importantes y recurridas.

HUELIN

Un empresario inglés levanta la zona

Debe su nombre a la presencia de Eduardo Huelin Reissing, destacado empresario de familia inglesa que abrió una azucarera en la zona y levantó una de las primeras chimeneas que aún hoy continúan en pie. Aunque su actividad industrial y comercial fue incesante en toda la capital, siempre sintió debilidad por esta azucarera hasta el punto de construir viviendas para sus trabajadores en la zona. Los malagueños le conocían como 'El brillante'.

Según explica la biografía de este personaje, nació en Málaga el 18 de noviembre de 1822 y muy joven viajó a Nueva York donde obtuvo numerosos contactos para dedicarse a su regreso a la exportación de productos del país, sobre todo vinos y frutos secos. Gracias a personas como ésta, la ciudad comenzó a tener un nombre en el exterior.

CAMPANILLAS

En honor a una aldea que fue destruida

Los escritos más antiguos relacionan el nombre de Campanillas con una antigua aldea que fue destruida durante la Reconquista. Al parecer, en los actuales terrenos del Cortijo Capitán se situaban las aldeas de Cupiana y Campaniles, que derivó hasta el nombre actual. Aunque los historiadores locales no tienen claro cuál es su origen, reseñan que volvió a poblarse a raíz de la desamortización de Mendizábal. Allí, la rápida construcción de una iglesia contribuyó a que numerosas viviendas comenzaran a levantarse alrededor.

PUERTO DE LA TORRE

El primer cambio de caballos hacia el norte

La actual barriada de la capital era la única salida de la ciudad hacia el norte. Alrededor de 1650 se catalogó como camino real y comenzó a ser el punto donde las diligencias hacían la primera posta -cambiaban los caballos por otros más frescos para continuar el camino. A la altura de la venta La Culebra se encontraba la parada y, como estaba sobre una cota, se le consideraba un puerto de montaña.

El nombre se compone, por tanto, por la unión de esta especie de puerto con la torre mozárabe de defensa que hay a la entrada del barrio. Explican los historiadores que en aquella época había muchos ventorrillos, y que de ahí le viene la tradición de las ventas al barrio.

CHURRIANA

Un sirio era el dueño de los terrenos

La historia de Churriana se encuentra íntimamente relacionada con Sirio. De hecho, en un principio, esta barriada se llamó Siriana, aunque el paso del tiempo lo han modificado hasta el nombre actual. Se cree que estos terrenos eran propiedad de un sirio que se lo quedó durante la invasión árabe.

A pesar de su origen, con el paso de los años, algunos vecinos han intentado modificar su nombre al pensar que era algo despectivo y que estaba relacionado con la prostitución -por churri-. Dichas voces proponían ponerle San Antonio Abad, en honor al Patrón de la barriada.

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