Javier Gómez Noya: «El riesgo de muerte súbita no existe para mí»

El gallego supera una supuesta malformación congénita de su corazón y se consagra en la especialidad

JOSÉ CARLOS CARABIASMADRID
CELEBRACIÓN. El español festeja el título de la Copa del Mundo logrado en Cancún. / ELIZABETH RUIZ. EFE/
CELEBRACIÓN. El español festeja el título de la Copa del Mundo logrado en Cancún. / ELIZABETH RUIZ. EFE

Un título mundial combinado con una discrepancia sobre su corazón han convertido a Javier Gómez Noya en un personaje. El gallego vive colgado del teléfono, entrevista va, recepción viene, desde que conquistó la Copa del Mundo de triatlón en Cancún. Mejor triatleta mundial de la temporada después de un periplo singular, una supuesta malformación congénita de su corazón que provocó un agrio debate entre sus médicos y los especialistas del CSD.

¿Cómo se siente?

Muy feliz por este triunfo y también un poco molesto por las vueltas que se le está dando a mi corazón.

¿Y eso?

Pues porque tengo la licencia para competir desde hace meses y mucha gente se cree que estoy poniendo en riesgo mi vida. Y no es así.

¿Como es la situación?

El riesgo de muerte súbita no existe. Cada caso en esta enfermedad es un mundo, tiene un grado, un tipo de insuficiencia. Se está hablando demasiado de mi enfermedad, del morbo y muy poco del deporte.

Mírelo de otra forma, es usted un Armstrong a la española.

No es lo mismo. Hay diferencias. Armstrong superó una enfermedad en la que había riesgo de muerte. Y yo parece que despierto morbo porque me puede pasar algo cuando estoy compitiendo.

Sin embargo, su caso ha dado ánimos a mucha gente que padece la misma enfermedad...

Sí, es así, y eso me provoca una gran alegría.

La valvulopatía es una contingencia que marca su vida, deportiva y personal.

Es cierto, pero desde que los asesores médicos me dijeron que puedo competir, yo ya no pienso en otra cosa.

¿Qué ha sido lo más difícil?

Todos los días que me pasé entrenando sin saber si podría competir. Esa incertidumbre, esa duda constante que me hacía perder motivación.

¿De dónde sacó las ganas?

De mi amor por este deporte, de las ganas de competir al máximo nivel... Sé que tengo calidad y nivel para ganar. Pero si no lo tuviera, estaría compitiendo a nivel regional, local, en mi pueblo.

¿Es tan duro el triatlón como parece?

Está muy mitificado eso. No creo que sea más duro que seis horas en una etapa del Tour y tres semanas seguidas o el maratón.

¿Cómo preparará el año para la natación, el ciclismo y el atletismo?

A principios de año entreno la natación. Hago una buena base y empiezo a bajar a partir de marzo y abril. Entonces intensifico el volumen del ciclismo y el atletismo.

¿Cómo es una semana tipo?

Hago unos veinte kilómetros de natación, 350-400 kilómetros en bici y 80-90 a pie.

¿Qué cansancio, no?

A mí me fascina. Yo provengo de la natación y casi siempre suelo salir del agua de los primeros. Tengo que entrenar más la bici y la carrera, aunque ya he logrado igualar cada deporte.

¿Qué marcas tiene en cada especialidad?

15:48 en 1.500 natación, 29:30 en 10.000 atletismo y una media de 44 por hora en llano en la carrera a bici. Más o menos.

¿Y si le dan a elegir para ver un deporte por la tele?

Ufff, buena pregunta... Me quedaría con el Mundial de atletismo, luego el Tour de Francia y después, la natación en los Juegos Olímpicos.

¿Hay trasvase de poder con Iván Raña?

No creo. No ha rendido este año como en 2002 y 2003, cuando fue campeón del mundo, pero ha tenido muchos problemas, caídas, mononucleosis, y no está acabado con 27 años.

No pasó factura al CSD después de ganar...

No quiero más vueltas sobre el tema. Sé quien me ayudó y quien no. Me gusta lo que hago y quiero disfrutar.

¿Quién fue su ídolo?

Armstrong. Por su historia y porque fue triatleta.