Dana Cervantes: «Estoy completamente recuperada y mis dos años malos están olvidados»

«La temporada pasada fue un auténtico despropósito debido a los problemas físicos» «No estuve suficientemente centrada y no se entrena ni se rinde igual si uno está disperso»

SERGIO CORTÉSMÁLAGA
TRABAJO. Dana Cervantes, en la cabina de control de Punto Radio Málaga, emisora en la que colabora al margen de sus jornadas de dos                               entrenamientos. / ESTEFANÍA MARTÍNEZ/
TRABAJO. Dana Cervantes, en la cabina de control de Punto Radio Málaga, emisora en la que colabora al margen de sus jornadas de dos entrenamientos. / ESTEFANÍA MARTÍNEZ

Es la eterna sonrisa del atletismo español. Ni siquiera los dos años de permanentes obstáculos han apagado a Dana Cervantes, vitalista y con un optimismo contagioso. Lesiones, dudas, problemas personales... La atleta malagueña cuenta las razones de su crisis deportiva, hace autocrítica y mira al futuro con la convicción de que pronto recuperará un trono que ocupaba desde que tenía 16 años.

Todavía sonríe, pese a un último año no muy bueno.

Más que no muy bueno fue un año de auténtico despropósito. De todo lo que se planeó no salió absolutamente nada. Quizá se salvó la clasificación para el Campeonato de Europa de Goteborg. Pero tampoco me alarmo mucho. En una trayectoria tiene que haber de todo, unos años malos y unos buenos.

¿Y existe una explicación lógica o más bien fue una sucesión de adversidades?

Sí, sí hay explicación. A nivel de entrenamientos el año 2004 fue muy duro, con mucho desgaste. Luego vine de Atenas -se refiere a los últimos Juegos Olímpicos- con la lesión de espalda. El año siguiente estuve renqueando. Por eso y por unos problemas personales han sido dos años nefastos. Ha pasado un cúmulo de cosas...

Mal momento después de unos Juegos Olímpicos. ¿Quién lo iba a decir!

Uno nunca puede escoger los momentos malos, pero, puestos a elegir, mejor los dos anteriores que estos dos próximos, ya en ciclo olímpico. Me encuentro con muchas ganas con los retos del Mundial al aire libre en Japón, este año, y los Juegos de Pekín, el próximo. Aun así, he competido al máximo a nivel nacional y, pese a todo, sigo con las mismas ganas de saltar.

Y su gran rival, Naroa Aguirre, ¿se le ha escapado mucho?

No, mi registro está en 4,46, y su récord de España, en 4,50. Teniendo en cuenta las dos temporadas tan malas para mí, la verdad es que no se ha disparado y está en cotas que yo puedo saltar dentro de no mucho tiempo.

Su caso es curioso: tiene mejor marca en pista cubierta (4,46) que al aire libre (4,45).

Bueno, ya se han unificado las marcas, pero es verdad. Lo que ocurre es que en 2004, cuando logré esa marca, parecía que iba a saltar más al aire libre, pero después tuve una distensión en el bíceps-femoral y ni pude mejorar la marca al aire libre ni llegar a Atenas con tanto rodaje.

Tiene el sueño de acudir a Pekín de 2008. En unos segundos Juegos ya haría valer su experiencia con 30 años.

El hecho de estar en unos segundos Juegos te permite acudir con la madurez que has adquirido. Y en mi caso tengo una espinita clavada. Estoy contentísima y no quito nada de la experiencia que viví en Atenas, pero sí que la lesión se produjera en la final. Quiero estar en Pekín, estar en la final y que si me tengo que marchar sea por no haber saltado bien, y no por una lesión.

Y ahora que ha comenzado los entrenamientos, ¿se ve saltando 4,50? Dicho de otro modo, ¿es de ese grupo de atletas que en el día a día trata de hacer marca para saber a qué nivel está?

Yo sé que puedo saltar 4,50. Le confieso que nunca he hecho marca en un entrenamiento ni lo he intentado. En mi caso la competición me da una motivación adicional. Siempre es algo positivo que esto ocurra. Si fuera al revés sería negativo. Pero me conozco tanto que sé que si en un entrenamiento hago una marca puedo saltar diez o quince centímetros más en competición.

¿Tanto margen de mejorar tiene?

Sí, porque soy capaz de manejar pértigas duras. Para mejorar una marca en competición debes por encima de todo saltar técnicamente bien. Eso es evidente. Luego, al usar pértigas más duras, por decirlo de una forma clara para que todo el mundo lo entienda, la palanca de desdoblez de la pértiga es mucho mayor. Claro que también para eso se requiere valentía y decisión.

A usted le sobran cualidades técnicas, valentía y decisión. Vamos, que todo depende de su estado físico. ¿Veremos este año a una Dana Cervantes completamente recuperada o existe el más mínimo riesgo de recaída?

No, estoy completamente recuperada y mis dos años malos ya han pasado, están olvidados.

Hablaba también de problemas familiares. ¿Están igualmente olvidados?

No sólo han sido familiares... Han sido muchas las circunstancias que han provocado que no estuviera todo lo centrada, al margen de estar renqueante físicamente. Pero ahora estoy convencida de que llega otra vez la época de las vacas gordas.

Y con tanta experiencia como acumula, ¿le afecta mucho no estar a tope psicológicamente?

Después de tantos años hasta cierto punto puede uno conseguir que no influya, pero al final la persona y el deportista van muy unidos. No se entrena ni se rinde igual si uno está disperso. Los periodos competitivos buenos suelen llegar, y así sucede en mi caso, sin preocupaciones. Como cualquier persona, los deportistas también tenemos problemas que surgen del devenir diario y que te afectan. La clave es aceptarlo como vienen, porque, tal como vienen, se van.

Fotos

Vídeos