Tras las huellas de Isabel I por Castilla

Ocho localidades monumentales ofrecen la posiblidad de rastrear el paso de una reina fuera de serie

JAVIER PRIETO GALLEGOcastilla y león

En tiempo de los Reyes Católicos la Corte andaba donde moraran los reyes. Y estos acostumbraban a andar de acá para allá deshaciendo entuertos o dictando leyes, resolviendo sucesiones o sofocando revueltas. Jaleos por todas partes que muchas veces se acababan solucionando presentándose in situ y poniendo orden.

Por eso no extraña demasiado que de tantas idas y venidas Castilla y León haya quedado sembrada de palacetes vetustos que puedan proclamar sin mentir que en un día muy muy lejano acogieran el paso de alguno de sus reyes, dieran cobijo a sus huestes, alojaran a sus Cortes o hicieran de parapeto en alguna de sus cuitas.

Por no hablar de los castillos: siempre quedaba uno a mano por si era menester alargar la estancia. Y por eso la exitosa serie 'Isabel' ha puesto de moda al personaje, casi casi hay que pedirse unas vacaciones completas para repasar como se merecen todos los lugares que tuvieron algo que ver con ella: hablando solo de Castilla y León son ocho las localidades con solera suficiente como para proclamar que el peso de la Historia -y el de esta reina tan fuera de serie- pasó también por sus calles.

Una ruta guiada

Para facilitar el viaje de quienes sienten el gusanillo de la peregrinación histórica, la Junta de Castilla y León ha elaborado una guía gratuita para teléfonos móviles. Esta permite, al menos, contar con la información básica de los lugares que forman parte de este itinerario cultural que, por otra parte, cada cual pueda organizar como quiera.

Más información

guía práctica

Turismo de Castilla y León: www.turismocastillayleon.com

Madrigal de las Altas Torres: www.aytomadrigaldelasaltastorres.com.

Arévalo: Oficina de Turismo. Teléfono: 920 30 13 80.

Segovia: www.turismodesegovia.com. Centro de Recepción de Visitantes. Teléfono: 921 46 67 20.

Medina del Campo: www.turismomedina.net. Teléfono: 983 81 00 63.

Valladolid: Oficina de Turismo, tel. 983 21 93 10.

Tordesillas: tordesillas.net.

El Tiemblo: eltiemblo.es.

Ávila: www.avilaturismo.com.

Blog del autor: www.siempredepaso.es

A los amantes del orden cronológico les encantará, sin duda, comenzar por el principio: Madrigal de las Altas Torres, el lugar donde nació, que queda en el interior del Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, en aquel tiempo palacio del rey Juan II. Las monjas de la orden de San Agustín, a quien Carlos I cedió el palacio, son las encargadas de enseñar la estancia en la que, el 22 de abril de 1451, Jueves Santo, una niña llamada Isabel, a la postre y por propio empeño, una de las figuras más emblemáticas de la Historia de España, dio sus primeros llantos. A cuatro pasos de allí, en San Nicolás de Bari -con un hermosísimo artesonado- se localiza la pila bautismal en la que se le puso nombre.

Arévalo, aún inmerso en la resaca de la última edición de las Edades del Hombre, es el lugar en el que Isabel pasó buena parte de su infancia entre los 3 y los 10 años-, a las faldas de su madre, Isabel de Portugal, que escogió la villa para retirarse tras la muerte de Juan II. Fue un momento dorado, tanto como la piel de los cochinillos que se tuestan en sus figones, para una población que vio cómo sus calles se llenaban de casonas nobiliarias, iglesias, conventos y hasta un palacio real, el de Juan II, del que ya sólo queda el recuerdo.

Una ristra de carteles plantados antes los lugares más representativos guían el paseo por la localidad contando algo de lo que se ve y, donde ya no queda nada, de lo que hubo. De lo que sí puede verse destaca el castillo que, alberga el Museo del Cereal o la Casa de los Sexmos, en la hermosa plaza de la Villa, a donde los reyes Católicos vinieron en 1494 para refrendar el Tratado de Tordesillas que habían firmado con Portugal. Hoy acoge el Museo de la Historia de Arévalo.

Por alusiones, Tordesillas es otro de los hitos en los que detenerse. Hasta aquí llegaron también los reyes para hacer las paces con Portugal tras el descubrimiento de América. Mejor repartirse el mundo que andar siempre a la gresca, así que se juntaron en las Casas del Tratado y allí se tiraron tres meses hasta firmar un acuerdo el 7 de junio 1949. Los reyes, mientras duró el envite, residieron en un palacio cercano que ya no existe.

Valladolid ha puesto en marcha recientemente una visita guiada y teatralizada que recorre, los sábados a las 12, junto a los reyes y sus invitados, los escenarios más relacionados con el paso de los reyes por la ciudad y que aquí se centran, sobre todo, en el episodio de su boda. Son dos horas de paseo que recala en el palacio de los Vivero, donde se casaron, el palacio de Santa Cruz o la Casa de Colón. En esta última se recuerda la relación del descubridor tanto con Valladolid como con los reyes.

Donde sí han notado un tirón de aúpa debido a la serie es en el castillo de la Mota de Medina del Campo. Esta localidad y su castillo, que ocupan un lugar destacado en la serie, también lo ocuparon en la querencia de los reyes, que lo convirtieron casi en residencia habitual.

Monumentos prehistóricos

Tanto que para acomodarse aquí acabaron reformando el palacio en el que, a la postre, Isabel pasó sus últimos días. Por eso son tres los hitos que se incluyen en el paquete turístico 'Caminos de una reina', organizado desde la Oficina de Turismo: el Palacio Real Testamentario, el castillo de la Mota y la iglesia colegiata de San Antolín.

Las otras dos ciudades castellanas con ruta guiada son Segovia y Ávila. En Segovia, todos los domingos a las 11,45 arranca el paseo que lleva desde el Acueducto hasta el Alcázar mientras se van precisando asuntos como el lugar exacto donde fue coronada la reina Isabel o cómo llegó a ser una joven cuarta en la línea sucesoria al trono, reina de Castilla. En Ávila el paseo arranca los sábados a las 11 del Centro de Recepción de Visitantes y recorre lugares como el Real Monasterio de Santa Ana o el Real Monasterio de Santo Tomás.

Un último lugar que nadie que vaya tras las huellas de Isabel debería dejar de visitar es la localidad abulense de El Tiemblo y los cercanos Toros de Guisando. Estos últimos monumentos prehistóricos presiden el lugar en el que se produjeron los transcendentales Pactos de Guisando entre Isabel y Enrique IV intentando que al final la sangre no llegara, del todo, al río.