VENTORRILLO DE LA PERRA: 200 años de historia

Un acontecimiento para recordar los primeros platos de una carta con más de tres décadas

TEXTO:ENRIQUE BELLVER
VENTORRILLO DE LA PERRA: 200 años de historia/
VENTORRILLO DE LA PERRA: 200 años de historia

ESTA casa ha cumplido sus 200 años dando de comer y 30 en manos de la familia Valiente. Porfirio, su propietario, tiene un digno sucesor en los fogones del que pasa por ser uno de los restaurantes más antiguos de Málaga, su hijo Ignacio, comprende y sabe transmitir la idea gastronómica de esta antigua venta reconvertida en uno de los establecimientos populares más serios y honestos de Benalmádena. El Ventorrillo de la Perra tiene tradición que data de la época del rey Carlos III y ocupa un lugar dentro de los establecimientos que se preocupan por llevar a cabo una oferta de cocina tradicional muy honesta y con productos de calidad. «El éxito se obtiene de una sola forma, trabajando duro y no engañando al cliente», es la máxima que ha presidido todo el quehacer laboral de Porfirio.

Para este encuentro con la historia, una historia hecha de retazos de contrabandistas y acemileros, de incipientes turistas y veraneantes y más tarde de amantes del buen yantar, Ignacio Valiente ha preparado durante cuatro días un menú especial con los platos que configuraron la primera carta del restaurante en el año 1972. Quienes acudan estos días van a degustar un menú compuesto por ajoblanco con entremeses del tío Sisebuto, sopa quitafollones, conejo con almendras o lomo al moscatel y una torrijas con miel del arroyo. Ese año el precio del menú no sobrepasaba las 350 pesetas.

Junto a este menú especial del 30.º aniversario y los 200 años de esta antigua venta donde existió una perra galga llamada 'Picarona' y que tenía fama de ser la mejor cazadora de liebres de todo el contorno, el cliente va a seguir encontrando platos tan sabrosos como la morcilla de cebolla con pisto. Es una de las especialidades más conseguidas por la delicadeza de sabores que se consiguen. Lo mismo hay que decir de los callos de ternera con garbanzos, plato que no siempre suele estar en la carta, pero que cuando los hay merece la pena probarlos, así como el bacalao con tomate.

Felicidades a Porfirio y a su hijo Nacho por este feliz acontecimiento.

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