Félix Revello de Toro: «El peso de la responsabilidad me fatiga más que mis 80 años»

El pintor malagueño celebra mañana su cumpleaños inaugurando una exposición en el Archivo Municipal con parte de los fondos de su futuro museo, que se ubicará en la casa de Pedro de Mena

EUGENIO CABEZAS
Félix Revello de Toro: «El peso de la responsabilidad me fatiga más que mis 80 años»/
Félix Revello de Toro: «El peso de la responsabilidad me fatiga más que mis 80 años»

EL pintor Félix Revello de Toro está «feliz». Tiene motivos para ello. Mañana cumple 80 años y la ciudad se ha volcado en esta efeméride. En el Archivo Municipal (Alameda Principal, 23) se inaugura mañana a las 20.00 horas una exposición con parte de las obras que el artista donó el pasado mes de septiembre para el futuro museo que llevará su nombre -que se ubicará en la Casa Natal de Pedro de Mena, en calle Císter- y en el que habrá 132 obras. Para verlo habrá que esperar algo menos de dos años, según anunció el alcalde, Francisco de la Torre, hace unas semanas. Revello ansía ese momento. «Todo pintor sueña con inaugurar un museo con su obra», confiesa.

¿Qué sensaciones tiene a pocas horas de cumplir los 80 años?

Estoy cargando las pilas emocionales. Me hace falta esta inyección de energía para poder estar entero estos días, que son tan emocionantes. Al llegar a esta edad te sientes conmovido por las muestras de afecto de la gente. Disfruto mucho con estas celebraciones porque al estar alejado de Málaga -reside en Barcelona-, me gusta venir unos días y dedicárselos a los amigos y a disfrutar de mi ciudad.

Y un pintor como usted, ¿cómo resumiría en un cuadro su vida?

Haría primero una figura plana. Con el tiempo se irían incorporando nuevos colores, desarrollándose poco a poco, hasta alcanzar una identidad propia.

Supongo que sería una mujer...

Sí, por supuesto. Son mi gran motivo de inspiración. El arte se quedaría huérfano de su más bello soporte sin la figura femenina. Ese cuadro de mi vida sería el de una mujer que mira hacia atrás, aunque también la pongo frente a mí.

«Me inundan las dudas»

Los que le conocen destacan de usted su carácter tímido y su humildad a la hora de valorar su obra...

(Ríe) Soy como soy y nadie me va a cambiar. Esto me hace poder seguir aprendiendo cada día. Cuando acometo un trabajo me doy cuenta cuánto de frugal tiene este oficio. Siempre te inundan las dudas y las correcciones. Todo es difícil en esta vida. La valía no se la puede reconocer uno, te la tienen que dar las personas que ven tus cuadros. De lo contrario, caería en la pedantería, que es algo que aborrezco. Uno nunca llega a ser un pintor completo. El día que eso llegue será el final.

¿El ritual de la pintura es igual a los 20 que a los 80 años?

Bueno, hay unos principios que son inamovibles. En mi caso, parto de una figura de mujer, que es comunicadora y sugerente, e intento que el público complete lo que yo insinúo. Nunca he hecho grandes cambios en mi estilo.

¿Cómo se siente emocionalmente?

Como aquel pintor que los 92 años dijo que acababa de empezar a pintar. Estoy como si tuviera 40 años ahora mismo. La vida erosiona, como el aire desgasta a las piedras de las catedrales, pero el ánimo lo mantengo. La motivación la tengo a flor de piel para seguir pintando cada día.

Pero, ¿ha experimentado la fatiga física en estos últimos años?

Los años no pasan en balde, pero la pintura exige más un esfuerzo del pensamiento y de la imaginación que físico.El verdadero agotamiento de un pintor lo provoca la incapacidad de trasladar al lienzo lo que tengo en mente. El grado de superación que no se alcanza. El peso de la responsabilidad me fatiga más que mis 80 años.

¿Qué le mueve a seguir pintando?

La pintura te da fuerza para vivir y seguir trabajando día a día. Siempre he tenido una entrega absoluta. Que lo que haga cada día sea mejor que el día anterior. El afán de superación es el que me mueve.

«Era una quimera»

Tras recibir muchas distinciones, uno de los proyectos que más le ilusión le hará será el futuro museo que llevará su nombre, ¿no es así?

Sí, sin duda, sería el mayor colofón y el remate de toda una vida dedicada a la pintura. Todos los pintores aspiramos a que se divulgue nuestra obra, pero pensar que en vida puedes inaugurar un museo era algo impensable para mí hace unos años. Era una quimera. Que vaya a tomar cuerpo en forma de museo, supera incluso la emoción de mi 80 cumpleaños.

De todas formas, podremos disfrutar de un aperitivo en el Archivo Municipal desde mañana...

En efecto, será como un aperitivo del futuro museo. Allí estará representada toda mi vida pictórica, desde las primera obras, en plena Guerra Civil, hasta las obras más recientes, incluidos los 12 rostros de mujer que Prensa Malagueña donó al Ayuntamiento. Y también mi último óleo 'Vuelvo a ti'.