Ruta por un Parque del siglo XXI
Ruta por un Parque del siglo XXI
EL día se levanta encapotado. Amenaza tormenta. Y Alberto Serón, director de la obra del Parque, y el ingeniero de Montes José Ángel Carrera se cobijan en una pequeña caseta de información que hay donde estaba antiguamente el kiosco de la Marina. Su único objetivo: hacer entender al visitante cómo quedará el Parque de Málaga tras su restauración. Una palabra que Serón recalca, «el Parque de Málaga va a restaurarse, no a hacerse de nuevo. Por eso es prioritario preservar el proyecto original».
Serón, muy propio, echa mano de la historia para explicar qué supuso para Málaga la construcción del Parque. «El Puerto llegaba hasta la Cortina del Muelle, pero los barcos no entraban hasta esa zona, se quedaban en la bahía. Por eso, se pensó en reformar el Puerto, y la parcela intermedia se rellenaría de tierra y se vendería para hacer casas, pero don Antonio Cánovas del Castillo firmó un decreto en 1896 por el que se obligaba al Puerto a hacer una cesión de los terrenos a la ciudad, con la condición de que se hiciesen jardines y se mantuviese la anchura de la Alameda», indica.
Tras la muerte de Manuel Domingo Larios, marqués de Larios, su apoderado presentó un proyecto en Cabildo que consistía en la prolongación de la Alameda Principal hacia Levante. El proyecto, como se explica en el volumen 'Cien años del Parque de Málaga' (Bejarano, Del Cañizo y Sesmero, 1998:13), era de Strachan Viana-Cárdenas, que trabajó a las ordenes del marqués y había llevado a cabo la construcción de la calle Larios.
Pero, el plan final del Parque fue de Joaquín Rucoba y Tomás Brioso, que plantean el Parque como una colección botánica de especies de todo el mundo. De hecho, la ciudadanía vivió con gran expectación la llegada al Puerto de los barcos cargados de plantas traídas desde los cinco continentes. Era casi una fiesta, subraya Serón.
El Parque del siglo XXI quiere recuperar esta filosofía y el espíritu con el que fue creado hace más de cien años, que consistía en la aclimatación de nuevas plantas, haciendo gran hincapié en las colecciones subtropicales debido a la fácil adaptación que tienen en Málaga, algo que se puede observar en el propio Parque y en el jardín botánico-histórico La Concepción.
A pie de obra, y caminando por el paseo de la zona sur, Serón explica que uno de los grandes objetivos de la restauración del Parque es, sin duda alguna, mejorar esa colección botánica que, en muchas ocasiones se ha banalizado. «Cuando se moría un ejemplar se sustituía por otros de menor valor como pacíficos, adelfas, y ahora tenemos la oportunidad de recuperar esos espacios y darles el valor que de verdad deben tener», añade.
De camino hacia la glorieta del Fiestero, se une a la comitiva Paloma Muñoz, ingeniera técnica agrícola y paisajista de la Gerencia de Urbanismo que, además, es autora del proyecto junto a la ingeniera de Caminos Pilar Vila y el arquitecto Pau Soler. «Uno de los objetivos es enriquecer botánicamente el Parque. Por eso, a priori se pretende que el número de especies aumente entre 100 y 200», señala Paloma. Actualmente, el Parque cuenta con 2.100 pies (entre arbustos y árboles) y un total de 212 especies. Su gran colección subtropical lo ha situado, por tanto, en un lugar de honor: es uno de los tres mejores jardines subtropicales de Europa junto a La Concepción de Málaga y La Orotava de Tenerife.
Colecciones de plantas
Para mejorar la biodiversidad del Parque, los técnicos han pensado en incluir nuevas colecciones de cycadáceas, musáceas, acuáticas, de palustre y rosáceas (se creará una rosaleda en los jardines de Pedro Luis Alonso) así como aumentar las colecciones de palmeras, arbustos de sombra y de sol y helechos.
Una de las familias de especies que seguramente despertará el interés será la de acuáticas, que se situará en el actual estanque de patos, que se ocupará con nenúfares, papiros y lotos. Las anátidas irán al estanque que diseñó el arquitecto Guerrero Strachan en los jardines de Pedro Luis Alonso, que actualmente está vacío. A este espacio se le dotará de un sistema de recirculación y saneamiento del agua para evitar los inconvenientes del mal olor.
La colección de palmeras también aumentará con al menos 30 nuevas especies, según apunta Paloma Muñoz. Y un lugar de honor, sin duda alguna, tendrá la palma real cubana. De esta exótica palmera existe una bella alineación en el CIFA de Churriana, que en su día plantó el director de la Concepción, Leandro Olalla. A la palma real cubana ('Roystonea regia'), que tiene un tronco gris y un bello capitel verde, se le sumarán otras especies de palmeras como la espectacular 'Caryota gigas'
El recorrido continúa por la zona sur del Parque. En la glorieta de la Ninfa se han plantado ya cuatro cipreses al lado de la murraya o jazmín de Persia. Más adelante, un grupo de pinos canarios (unos ejemplares que son imbatibles para el fuego y que resurgen de las cenizas, como ya se ha visto en el Teide) cobijan un grupo de helechos, plantas de las que también se quiere hacer una colección representativa, según subraya Paloma.
Monumentos
Sara Elena trabaja restaurando la glorieta de la Ninfa. Limpia sus azulejos, que acumulan años de suciedad. Ésta es una de las actuaciones más importantes que se realizará en el Parque, y que pasará por sacar a la luz todo el patrimonio escultórico que cobija este emblemático jardín.
Una de las peculiaridades que tendrán los dos paseos del Parque, tanto el de la zona sur (junto al paseo de los Curas) como el de la zona norte (el que linda con el Ayuntamiento) será la creación una especie de 'salones', que tendrán un pavimento en el suelo de distinto color, y grandes bancos de piedras a los lados, cuyas formas tendrán muy en cuenta los edificios históricos y jardines próximos para crear armonía con el entorno. Los salones tendrán varios colores: negro marquina, travertino rojo, amarillo macael, crema huéscar y gris claro. No obstante, el pavimento en general será de piedra caliza de color crema ámbar. Además, los paseos laterales no serán serpenteantes sino lineales, para ser fiel al proyecto original del Parque, según subraya Serón, y para tener una continuidad visual. Esta linealidad será fundamental por las noches, cuando un sistema de iluminación transmitirá seguridad y belleza al paseo noctámbulo por el jardín. Los que se adentren en sus entrañas contarán con puntos de información y paneles para realizar los recorridos, un aspecto que ahora (a excepción de los nombres de las especies) era casi inexistente. Para ello, se crearán itinerarios botánicos, áreas de recreo con kioscos y zonas de descanso.
La zona infantil, una de las que tradicionalmente más visitadas, contará con juegos para niños de distintas edades y el pavimento será de arena, según indica la normativa. En este entorno se colocarán pequeños kioscos y mesitas para que los sufridos padres vean divertirse a sus hijos tomándose un refrigerio. Una idea que, sin duda alguna, será muy aplaudida.
Las sendas de tierra por las que pasea la comitiva serán de otro material: calcín de vidrio. «Se obtiene del reciclado del vidrio y de productos con propiedades aglomerantes, pero da la sensación de que es un material suelto. Es fantástico para pasear con cochecitos de niños y para los minusválidos. Y además, el agua cae hacia los parterres, y la que queda debajo de este camino no se evapora. Se ha utilizado en El Retiro de Madrid», según subraya Serón, que dice que se ha estudiado concienzudamente la idoneidad de este material.
Accesos y pasos
Entre otros apartados, se mejorarán los accesos eliminando barreras arquitectónicas, se dibujarán nuevos pasos de peatones para evitar cruces indebidos, se pondrá en marcha una moderna red de riego y se realizarán cinco carriles para el tráfico en general y dos más reservados para el autobús.
Tras este recorrido, no hay que olvidar que el Parque de Málaga ya es en sí un museo natural. De hecho, se sitúa entre los tres mejores jardines subtropicales de Europa. Las palmeras vietnamitas, las aves del Paraíso de Suráfrica, los ficus australianos, los bambúes chinos, las calas de Etiopía, los rafiolepis de China y Japón, las alocasias de la India y los tuliperos del Gabón ya están ahí creando un espacio único. Por eso, la prioridad básica es preservar este enclave y para ello es necesario restaurarlo. Si además se mejorase, algo que todavía hay que ver, la actuación sería de matrícula. Marzo de 2007 es el umbral para saberlo. La fecha en la que el Parque de Málaga tendrá una nueva cara, que respetará, -según el proyecto-, su actual fisonomía.