El Unicaja comienza con triunfo y marca el paso en las semifinales (80-66)

El equipo malagueño no dio muchas opciones al Joventut para adelantarse en el marcador y se impuso con claridad a los verdinegros, sobre los que llegaron a tener una ventaja de 23 puntos

EFE MÁLAGA

80 - Unicaja (27+21+18+14): Sánchez (5), Brown (12), Herrmann (12), Garbajosa (13), Santiago (20) -cinco inicial-, Cabezas (13), Rodríguez (1), Risacher (-), Nicevic (2) y Pietrus (2).

66 - DKV Joventut (14+15+20+17): Bennett (2), Fernández (14), Mumbrú (15), Holcomb (3), Betts (-) -cinco inicial-, Flis (-), Barton (9), Huertas (6), Archibald (7), Vázquez (7) y Rubio (3).

Arbitros: Amorós, Pérez Pérez y Bultó. Sin eliminados.

Incidencias: primer encuentro de las semifinales por el título de la Liga ACB 2005-06 disputado en el Pabellón Martín Carpena ante unos 10.000 espectadores.

El Unicaja y el pabellón Martín Carpena, donde los titulares del terreno sólo han perdido cuatro partidos esta temporada, pesaron como plomo sobre los hombros del DKV Joventut en el primer acto de la semifinal ACB elegida por Televisión Española, manejada sin aprietos por unos anfitriones dispuestos a hacer buenos los pronósticos que les cuelgan el cartel de próximos campeones.

La formación del italiano Sergio Scariolo tiene trazas de finalista y, para quienes osan apostar sobre seguro antes de jugar, también de inminente rey de la Liga. Despachó al Estudiantes en cuartos por 3-0 y la 'Penya' hizo lo propio con el Gran Canaria, de manera que las dos noticias más agradables de la temporada están por méritos propios en la antesala de la serie decisiva por el título.

La ambición tampoco se les puede discutir a ninguno de ellos, campeones en los últimos tiempos de la Copa del Rey -el Unicaja en Zaragoza 2005- y de la Eurocopa FIBA -el Joventut, el mes pasado-. La distancia temporal entre esos éxitos queda compensada por el liderato andaluz en la primera vuelta liguera.

Esta eliminatoria reúne a dos colectivos con hambre de triunfo. Sólo se ha disputado el primer partido de las semifinales y el Joventut no está, ni mucho menos, descartado. Sin embargo, el Unicaja ha dado el primer paso, no sólo con el 1-0, sino por la sobriedad con la que sometió al rocoso grupo de Aíto García Reneses.

Rudy Fernández sacó al Joventut de las tinieblas en el primer cuarto gracias a los ocho puntos que anotó a lo largo del periodo y a dos triples consecutivos que pusieron el marcador en pie de igualdad (13-12 m.7). El Unicaja lo remedió de inmediato. Firmó un parcial de 14-2 adornado por una estadística brillante y esperó el segundo tramo aún más firme (27-14).

La rotación del banco verdinegro, mucho más dinámica que la del malagueño, tampoco varió el rumbo del choque. Cuando el estadounidense Elmer Bennett encontró por fin el aro (33-23; m.14) empezó la traca andaluza previa al descanso. Superior en el rebote (20 por catorce), más atinado en el tiro (73 por ciento de dos frente a un dos de nueve en triples) y dominador de cada situación, el Unicaja dio un puñetazo sobre la mesa para cerrar el primer tiempo diecinueve puntos por delante (48-29).

La máxima ventaja afloró a los veintitrés minutos (52-29). El puertorriqueño Daniel Santiago, un bastión en las zonas, la materializó con otra muesca a una tarjeta que en la recta final del tercer periodo reflejaba diecisiete puntos y seis rebotes. El Joventut bailaba al son que tocaba el Unicaja.

Los verdinegros nunca dieron sensación de peligro. Lo intentaron para encontrarse siempre ante una muralla que, al menos en este primer envite, les resultó inabordable. Diecisiete puntos en contra a falta del último corte (66-49), ante un rival como el Unicaja y en pista malagueña eran demasiado para plantearse la reacción. El domingo sigue la serie (19.00; La 2). Un 2-0 en el casillero pondría al Joventut en la cuerda floja. Un 1-1 daría otra dimesión a la eliminatoria.