SEMANA SANTA 2006: Rodrigo Martín reivindica en su pregón un Sábado Santo con procesiones

El pregonero espera que sus palabras no caigan en saco roto y se llegue a un acuerdo para que la Semana Mayor de Málaga se complete con algo que «le está haciendo tanta y tanta falta» Defiende que «a las cofradías hay que llegar con ánimos y deseos de servirlas y no de servirse»

A. ESCALERAA. ROCHE
SEMANA SANTA 2006: Rodrigo Martín reivindica en su pregón     un Sábado Santo con procesiones/
SEMANA SANTA 2006: Rodrigo Martín reivindica en su pregón un Sábado Santo con procesiones

Un Sábado Santo con procesiones. Eso defendió anoche en su pregón de Semana Santa Rodrigo Martín Martín-Estévez, ex hermano mayor de la Cofradía del Descendimiento y jefe de Protocolo de la Agrupación de Cofradías. Una vez acabadas sus palabras sobre el Viernes Santo, el pregonero dijo: «Soy de los que creen firmemente que ese sábado de la Semana Santa también debía o, por lo menos, podía ser un día de cofradías en la calle (...) Sería cuestión de sentarse para hablarlo, y con un mínimo de tanta buena voluntad de la que tan sobradas están las partes a las que este tema concierne, la Semana Santa de Málaga, lo que es y lo que moralmente siente y representa, quedaría mucho más completa».

Rodrigo Martín manifestó a continuación: «No me es válido, y sigo con el mucho respeto debido, ese argumento de que aquí no hay tradición. ¿Que aquí en Málaga no hay tradición? Si eso es así, que venga Dios y lo vea, porque yo, por poco que mire, es una de esas cosas que en esos santos días, afortunadamente, veo a todas horas y por todas partes. Ojalá estas mis palabras no caigan en saco roto y nuestra Semana Santa se complete con eso único que, una vez más en mi modesta opinión, le está haciendo tanta y tanta falta».

La expectación por escuchar al pregonero era máxima cuando las luces del Teatro Cervantes se apagaron y comenzó el concierto ofrecido por la banda de música de la Archicofradía de la Esperanza, que interpretó las siguientes marchas: 'Humildad', de Perfecto Artola; 'Virgen de Gracia', de Perfecto Artola; 'Cristo de la Agonía', de Abel Moreno e 'Himno de coronación de la Virgen de la Esperanza', de Perfecto Artola. La banda acabó su brillante intervención con los himnos de Andalucía y de España. Una fortísima ovación del público que llenaba el teatro premió a estos jóvenes músicos.

Adorno del escenario

El escenario estaba adornado con una gran fotografía de la puerta del Patio de los Naranjos de la Catedral. Junto a esta instantánea se puso una cruz con un sudario sostenida por un nazareno flanqueada por cuatro nazarenos más con faroles, todos ellos con túnicas y capirotes del Descendimiento.

Tras un descanso, la segunda parte se abrió con unas breves palabras de bienvenida del secretario de la Agrupación de Cofradías y hermano mayor de la Cofradía del Amor, Francisco Cantos Recalde, quien dio paso al pregonero del año pasado, Manuel Molina Gálvez. Éste se encargó de presentar con gran acierto y sinceridad a Rodrigo Martín. Pregonero y presentador se fundieron en un emocionado abrazo.

Martín comenzó su pregón con unas palabras del Evangelio de San Marcos: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación». Seguidamente, el pregonero afirmó: «Para nosotros, cofrades, pido que nuestra fe vaya en aumento día tras día, porque no hay mayor ni mejor milagro que mantener encendida la llama de la fe. Y basándome en ella, hoy este pregonero quiere que sus primeras palabras vayan dirigidas a la Virgen de la Victoria, rogándole que me permita la gracia de acercarme desde aquí a su Santuario y depositar a sus pies éste mi humilde pregón, como homenaje a la Madre de Dios y Patrona de todos los malagueños».

Tras los saludos protocolarios de rigor, dio las gracias al presidente de la Agrupación, Rafael Recio, y a su junta de gobierno, por haberle nombrado pregonero. Asimismo, tuvo palabras de agradecimiento para Manuel Molina. Al que definió como «buen amigo».

Martín recordó a los pregoneros que le precedieron en este importante acto de ensalzar la Semana Santa de Málaga. A ese respecto, señaló: «Hoy, más que por las circunstancias o merecimientos, por la generosidad de nuestros directivos agrupacionales, me veo de pregonero y no de telonero, a lo que ya me estaba acostumbrando, y además muy honrado por ello. Ahora sé lo que habéis vivido y lo que sentisteis desde que os comunicaron la noticia hasta la llegada de este gran momento. Por todo lo cual, esta noche, y con total conocimiento de causa, os expreso públicamente mi admiración y mi afecto».

Según explicó, para él las cofradías son algo muy sencillo: «La herencia de la devoción y la fe de nuestros mayores. Y la convicción y creencia en esa fe y esa devoción cuando ya se comienza a dejar de ser niño y poco a poco te vas convirtiendo en adulto, llegando esa fe y esa convicción en tus creencias a conformar parte fundamental de toda una vida».

Rodrigo quiso homenajear con su alocución a todos esos cofrades que a lo largo de los tiempos han defendido y potenciado las hermandades y la Semana Santa. Asimismo, recordó a dos personas con nombre y apellidos. Al que fue hasta su muerte delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, el sacerdote Antonio Ruiz Pérez, y a Lola Carrera (Nazareno verde), a la que definió como auténtica avanzadilla de la incorporación de la mujer al mundo de las cofradías.

Martín destacó la importancia que tienen las casas hermandad, por los beneficios que reportan a las cofradías, «y no sólo por lo mucho que suponen para la conservación del patrimonio, sino como centro y vértice de la vida de la hermandad durante todo el resto del año, tanto para los jóvenes hermanos como para los que ya no lo son tanto». En ese sentido, agradeció al Ayuntamiento la colaboración que presta para que esos edificios cofrades sean una realidad.

Por otro lado, animó a los jóvenes a acercarse a las cofradías, a que lo hagan con ánimos de aportar y de sumar, y no de restar. «Unid, no separéis, ayudad con el ejemplo de vuestra entrega, que no sólo consiste en opinar. Sabed ser, porque podéis, el único báculo en el que se pudo apoyar la Santísima Virgen en el momento más duro, triste y amargo de su vida. En definitiva, aprovechad bien ese divino tesoro que es vuestra juventud».

Respecto a los ataques que recibe la Iglesia católica desde distintos frentes, el pregonero manifestó: «Qué fácil resulta echarle la culpa de casi todo. Pero olvidando algo fundamental, que la Iglesia-institución está compuesta por nosotros los humanos».

Bienaventuranzas

A continuación, hizo una reflexión, a modo de bienaventuranzas, sobre cómo hay que llegar al mundo de las cofradías. «Bienaventurados los que llegan a su cofradía con ánimos y deseos auténticos de servirla, y no de servirse de ella; los que prescinden de todo afán de protagonismo, dejando el mismo para las imágenes sagradas a las que veneran y procesionan. Bienaventurados quienes pasados los momentos de poder dirigir los destinos de su cofradía son capaces de cumplir, tranquila y serenamente, con sus obligaciones de hermanos. Y por último, sean siempre bienaventurados aquellos capaces de comprender y perdonar, y, por lo tanto, de dignificar el nombre del cofrade, porque de ellos también será el reino de los cielos».

Martín destacó y reconoció el trabajo que los medios de comunicación hacen para divulgar y dar a conocer las cofradías y la Semana Santa. Igualmente, defendió las características propias de la Semana Santa de Málaga, entre las que citó sus varales, sus arbotantes, su majestuosa forma de llevar los tronos al paso y la presencia de las fuerzas armadas. «Málaga tiene un sello, y creo que ese sello puede y debe mejorarse en lo se crea que haga falta, pero nunca prescindir de él».

El pregonero tuvo palabras de honda emoción y sentimiento puesto en su voz para todas y cada una de las imágenes de las cofradías. Incluso citó al Cristo Mutilado. «Pensando en el Jueves Santo, me atrevo a expresar en voz alta que siempre en este día habrá un sitio para la Hermandad del Santísimo Cristo de los Mutilados. Siempre existirá un espacio de tiempo para la procesión por nuestras calles del Cristo de los Mutilados».

Corazón verde

Cuando llegó en su intervención a la parte dedicada a la Esperanza, se preguntó: «Y ahora cómo me expreso yo. Cómo decir, y con qué palabras contar, lo que siente un corazón que nunca fue rojo, porque desde su primer latido fue de color verde (...) Todos quieren ver la cara de esta Virgen, porque a pesar de la monumentalidad de su trono, de ese palio, de ese manto y de todo lo que lleva, nada es comparable a su cara, nada se parece a la profundidad de su mirada, que ni siquiera en el infinito tiene límites». Rodrigo Martín no olvidó el fuego que en febrero afectó a dos imágenes de la Cofradía del Monte Calvario. «Hermanos del Monte Calvario, podéis estar seguros de que este año todos, junto a nuestras túnicas y a la altura del corazón, llevaremos una parte de la vuestra».

A su Cristo del Sagrado Descendimiento y a su Virgen de las Angustias les dedicó unas sentidas palabras, en las que puso toda su emoción y sus sentimientos. De María Santísima de las Angustias dijo: «Ya estás en la calle, y un año más me permites que vaya detrás de ti. Ya un año más recibo tu amor donde carezco de él, y tu armonía en mis discordias, tu verdad en mis errores, tu luz en la penumbra y tu alegría en mis tristezas. Con todo esto dentro de mí, ¿cómo no voy a ir detrás de ti, Señora?»

Tras referirse al Cristo Resucitado y a la Virgen Reina de los Cielos, Rodrigo Martín acabó su pregón con estas palabras: «Dios te salve, María; el Señor es contigo, y nosotros todos también».

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