Uriarte, el mediador

SURBILBAO

En la nota que difundió ETA el 26 de agosto de 1999, en la que anunciaba su negativa a mantener más encuentros con el Gobierno del PP, la banda acusaba al Ejecutivo de «quemar» a quien había sido intermediario de la reunión de Zurich, el obispo Juan María Uriarte. La banda reprochaba de forma tácita al Gabinete Aznar que hubiera hecho público el nombre del prelado, además de detener a su supuesto enlace con la organización, el lugarteniente de 'Antza' Jokin Etxeberria.

Uriarte, cuya designación contó con la aprobación de ambas partes, fue el encargado de romper el hielo en aquella cita en Suiza y también quien se ocupó de traducir a los enviados de Aznar lo que 'Antza' le decía en euskera, si bien el jefe etarra empleó el castellano durante casi todo el encuentro.

Uriarte, de quien siempre se ha destacado su talante conciliador, ensalzó las bondades del diálogo al inicio de la reunión. Él fue quien propuso que los interlocutores se plantearan los pasos necesarios para alcanzar algún tipo de acuerdo y que ése fuese el tema del próximo encuentro. La cita nunca llegó a producirse y el propio Uriarte admitió, tiempo después, el «mazazo traumático» que para él supuso la ruptura de la tregua.