Gremios en el callejero

Un vistazo al mapa puede desvelar gran parte de la historia de una ciudad. Málaga registra una veintena de vías con nombres de oficios que delatan la ubicación pasada de la artesanía, el comercio y la industria

TEXTO: MAYCA SÁNCHEZ FOTOS: 'MÁLAGA HACE UN SIGLO: VIDA SOCIAL Y COSTUMBRES'
Gremios en el callejero/
Gremios en el callejero

TANTEAR el nombre de una calle es un acto cotidiano, sobre todo, cuando se está prácticamente perdido en la ciudad o se busca con insistencia un determinado lugar. Pero pocas veces reparamos en las razones que ocasionaron que algunos tramos reciban una denominación u otra. Para conocer tales motivos no es necesario trasladarse hasta un libro de época, sino que puede intuirse con un simple vistazo al callejero. Málaga cuenta con una veintena de calles con nombre de oficio, que delatan el asentamiento pasado de gremios y artesanos. Del mismo modo, ese habitual letrero, en blanco y verde, nos traslada hasta el comercio y la industria que revolucionó la ciudad siglos atrás.

Calles tan populares como Calderería, Especería, Hoyo de Esparteros, Zapateros, Ollerías, Peso de la Harina y hasta Cintería hacen referencia a profesiones que se desarrollaron en su seno. El paso del tiempo, la evolución política, social y económica en la capital malagueña marcaron el destino de cada tramo.

CALLE VENDEJA

Junto al Muelle de Heredia

El motor de la economía malagueña

La calle Vendeja es una de las zonas que con más celo guarda el peso de la historia. Su nombre hace referencia al periodo, desde mediados de septiembre a octubre, en el que el puerto de la ciudad recibía hasta cien barcos de distintas nacionalidades -especialmente de los países del Norte- dispuestos a comprar productos del campo malagueño, como aguardiente, pasas, limones, almendras e higos para exportarlos.

«La vendeja era el motor de la economía malagueña, ya que empleaba a gran cantidad de mujeres que se dedicaban a preparar los productos para su exportación», apunta el historiador Siro Villas Tinoco.

La cercanía de esta calle al puerto propició que un gran número de 'faeneras' se concentraran allí para ejercer tales labores. «La industrialización provoca un descenso en la exportación y la desaparición de la vendeja», añade el también historiador Víctor Heredia.

CALLE OLLERÍAS

Próxima a Cruz del Molinillo

Un barrizal capaz de surtir a los alfareros

Toma el nombre de las antiguas ollerías que se ubicaron en la zona. Se encargaban de la fabricación de utensilios para la cocina, en barro. Los árabes eligieron esta zona en los siglos XVI y XVII para situar sus alfarerías dada la cercanía de materiales arcillosos. «El Ejido, por aquel entonces, era un auténtico barrizal que permitía a los profesionales obtener la materia prima sin gastos de transporte», puntualiza Villas Tinoco.

Recientemente se encontraron en la zona restos de hornos para la cocción del barro. Siro Villas atribuye su origen a las alfarerías de los romanos. «Málaga posee una fusión de civilizaciones increíble, por eso se confunden los hallazgos», argumenta el estudioso, que ha realizado múltiples investigaciones sobre los gremios malagueños.

CALLE ESPECERÍAS

Centro Histórico

Los gremios se clasifican por calles

Los Reyes Católicos establecen, en 1501, a los gremios en determinadas calles o plazas para que desarrollen su actividad. A los mercaderes les tocaría la actual calle Especerías. Un tramo cercano a la Plaza de la Constitución en el que se vendían especias, droguería y hasta productos procedentes de Europa y de las regiones colonizadas. Otro de los gremios estrella en esta vía eran los 'mercaderes de vara', la unidad de medida empleada en aquel entonces.

Víctor Heredia recuerda otras denominaciones que recibió Especería a lo largo de su historia. Entre ellas destaca el de 'Carnicería'. «Hubo un tiempo en que se dedicó a tal actividad, incluso, hoy se conservan algunos edificios», apunta el investigador.

CALLE CAMAS

Entorno de Carretería

La ciudad se abre al comercio y al turismo

A partir del siglo XVIII, Málaga comienza a aprovechar el vaivén de mercaderes, forasteros y gentes de pueblo, que tras largas jornadas de viaje decidían descansar en la capital. Precisamente la calle Camas, una de las más antiguas de la ciudad, debe su nombre a las múltiples posadas y mesones, de distintas categorías, que se ubicaron en la misma. Estos establecimientos solían alquilar sus camas a viajeros y, al mismo tiempo, ofrecían alojamiento a las bestias.

«La humildad de algunas posadas y la presencia de gente marginal en la zona propiciaron que esta calle fuese un foco de prostitución en aquella época», señala el historiador Víctor Heredia. Y aún en nuestros días.

CALLE HOYO DE ESPARTEROS

Junto al mercado de Atarazanas

«El esfuerzo de las clases marginales»

«Muchas calles deben su nombre a los gremios que se establecieron en ellas. Pero hay que recordar que estamos ante una sociedad de órdenes y no de clases», apostilla Siro Villas Tinoco para hacer referencia a los esclavos que normalmente solían desarrollar las funciones de espartero.

Cerca del actual mercado de Atarazanas se ubicaba este grupo de profesionales, que machacaban con sus pies desnudos la atocha, nombre con el que se designa en botánica al esparto. Para tal actividad cavaban hoyos en el suelo. «Era un oficio que desprendía un olor tremendo, por eso se establecía fuera de las murallas de la ciudad, que quedaban en Atarazanas», especifica Heredia.

El Pasillo de Atocha también debe su nombre a esta actividad, ya que era el tramo que conducía hacía Hoyo de Esparteros.

MÁS INFORMACIÓN I En la bibliografía: 'Málaga hace un siglo' (edición de Prensa Malagueña), 'Los gremios malagueños (1700-1746)' de Siro Villas y 'Las calles de Málaga: de su historia y ambiente' de Francisco Bejarano.

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