Los populares se niegan a negociar la elección de Fernández Ordóñez para el Banco de España

Rajoy advierte de que el cargo de gobernador no puede ser ocupado por «un político de carné»

P. ALLENDESALAZARCOLPISA. MADRID

El PP no negociará con el Gobierno el nombramiento de Miguel Ángel Fernández Ordóñez como próximo gobernador del Banco de España, pues considera que ese cargo nunca ha de ser ocupado por un «político de carné». La elección del 'número dos' del Ministerio de Economía supondría el fin de la reputación y la independencia del organismo, advirtió el presidente de los populares.

Mariano Rajoy acusó al Ejecutivo de politizar «en exceso» las instituciones, y le recordó que tradicionalmente los dos grandes partidos nacionales pactan la designación del máximo dirigente del supervisor y de su subgobernador. Así, los socialistas rechazaron en su momento al catedrático Luis Gamir, mientras que los populares vetaron al ex ministro socialista José Manuel Eguiagaray. En la misma línea, el responsable económico del PP, Miguel Arias Cañete, subrayó que el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos carece de la independencia necesaria para ocupar el puesto, ya que habría de juzgar los efectos de las políticas que el mismo impulsó.

«Prestigio»

El Ejecutivo, a su juicio, ha demostrado en los dos años que lleva en el poder que ni cree ni quiere la independencia de los reguladores como la Comisión Nacional de la Energía (CNE) y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), y ahora amenaza el «prestigio internacional» del instituto emisor. El Consejo de Ministros aprobará mañana el nombramiento de Fernández Ordóñez como nuevo consejero del Banco de España. Posteriormente se impulsará su entrada en el comité ejecutivo.

«A partir de ahí, cada uno puede hacer las suposiciones que quiera», precisó el vicepresidente económico, Pedro Solbes. Se da por seguro, no obstante, que su intención es que el actual responsable de Hacienda sustituya a Jaime Caruana en julio, cuando concluye su mandato.

Por su parte , Arias Cañete afirmó que la pelota está ahora en el tejado del Ejecutivo, y le exigió que «recupere la cordura». El acuerdo, a su entender, sigue siendo la mejor opción.