Entrevista con el 'Armstrong' español

El joven corredor madrileño, que a punto estuvo de dejar el ciclismo por una enfermedad cerebral, es la gran esperanza del equipo Liberty Seguros-Würth

J. GÓMEZ PEÑAMÁLAGA
Entrevista con el 'Armstrong' español

Parecía el final: Alberto Contador se desplomó en la Vuelta a Asturias, en mayo de 2004. Un cavernoma, una malformación congénita, le llenó el cerebro de sangre. Hubo que extirparlo. Tuvieron que abrirle la cabeza en un quirófano. Y resultó el principio: el 17 de noviembre, ante el asombro de los médicos, volvió a subirse a su bicicleta y completó una excelente temporada, con debut incluido en el Tour de Francia.

¿Fútbol o ciclismo?

Lo que más me gustaba era la bici. Lo que ocurre es que de crío lo que había en casa era un balón. Y en la escuela, igual. Yo jugaba de lateral derecho, aunque quería ser delantero. Ahora, la verdad, el fútbol no me quita el sueño.

Aunque es de Madrid, tuvo que salir de casa muy joven.

Tenía 18 años. No sabía ni adónde iba. Lo único que quería era correr en el Iberdrola. Mi amigo Jesús Hernández era de ese equipo y yo 'flipaba' con el material que tenía. Así que llamé por teléfono para ver si me cogían. Me hicieron esperar, pero me aceptaron. Me sorprendía que en Azpeitia, donde estaba el equipo, me conociera la gente y en mi pueblo no.

Accidente y escalofrío en 2004.

Días antes de desvanecerme en la Vuelta a Asturias, ya tuve malas sensaciones. Acudí a la Clásica de Alcobendas y noté un tremendo dolor de cabeza. Luego fui a la Subida al Naranco y mejoré algo. Pero ya en la Vuelta a Asturias volví a sentirme mal. Antes de aquella etapa me entró una tiritera. Me puse mucha ropa. En carrera, de repente, se me pusieron los ojos en blanco. Los compañeros me preguntaban qué me pasaba. No contestaba. Iba por inercia sobre la bicicleta. Empecé a tener convulsiones y me caí.

De una cama de hospital en 2004 al podio en enero de 2005.

La victoria del Tour Down Under será siempre la mejor de mi vida. Pasé de estar un mes en el hospital sin saber siquiera si iba a poder hacer una vida normal, a ganar una etapa en la primera carrera. Recuerdo que el primer día de esa vuelta me saqué un montón de fotos con el dorsal puesto. Hice un vídeo casero.

'Querer es poder'. Esa es la frase que les dijo a sus padres sólo tres horas después de la intervención.

Sí, se la había escuchado a mi madre muchas veces. Lo pasamos muy mal. Sé que hay cosas que son imposibles, pero si pones todo lo que tienes para lograr algo, hay muchas posibilidades de que lo consigas.

Armstrong y Contador, dos supervivientes.

Siempre me he fijado en él. Le admiro una barbaridad. Cuando leí el libro por primera vez no hice mucho caso a los detalles sobre el cáncer. La segunda vez fue en el hospital. Allí sí que lo leí con todo el interés. Me animó mucho.

Presente y futuro.

Confirmar este año lo que hice el anterior. Hay que ser ambicioso. Sin conformarse. 2005 fue muy bueno, pero la planificación fue un poco más improvisada por venir de una enfermedad.

¿Desde Pinto al podio de París?

Hombre, sueño con el Tour. Por soñar... Haré todo lo posible por estar ahí, pero hay que ser consciente de que entre todos los ciclistas del mundo sólo lo gana uno.

¿Cuál es su relación con Manolo Saiz?

El accidente nos unió mucho. Él se volcó conmigo y le estoy muy agradecido.

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