Unicaja y Pamesa enfrentan a Garbajosa y Avadalovic

El encuentro de mañana no sólo será un enfrentamiento entre equipos sino también entre líderes, el internacional español Jorge Garbajosa y el base serbio Vule Avdalovic

EFE MADRID

Ocho años separan al Pamesa Valencia de su único título de Copa del Rey, uno al Unicaja, que defiende la corona conquistada hace un año en Zaragoza, cuarenta minutos y un duelo de sus dos líderes, el internacional español Jorge Garbajosa y el base serbio Vule Avdalovic, les distancian de la final en el Palacio de los Deportes madrileño.

Unicaja y Pamesa resolvieron los cuartos de final con un guión similar: fuerza colectiva y destellos individuales. El Akasvayu Girona sucumbió ante los valencianos pese a Raúl López (82-68) y el Gran Canaria sólo resistió veinte minutos a los andaluces (74-64). En ambos casos, un hombre resaltó por encima de los demás. Garbajosa y Avdalovic lideraron las victorias de cuartos con dos espléndidas actuaciones.

Garbajosa, el jugador más valioso el año pasado en Zaragoza, sumó veintidós puntos, cogió seis rebotes y obtuvo 31 puntos de valoración. Avdalovic firmó veintinueve tantos con (4/4 en triples y 13/14 en tiros libres), repartió dos asistencias y atrapó tres rechaces. En total, 32 de valoración.

El pívot se ha convertido en el 'hombre-Copa', algo parecido al estadounidense del DKV Joventut Elmer Bennett. Lo hace todo bien. El base, cuya participación era duda por una lesión en el pie, ha arrancado al cien por cien.

El duelo entre Unicaja y Pamesa, sin embargo, es mucho más que un enfrentamiento entre líderes. Los malagueños acumulan trece victorias consecutivas y no saben lo que es perder en 2006. Han logrado ser el mejor equipo de la Euroliga y de la ACB. Los valencianos, que venían con tres derrotas seguidas a cuestas, se despojaron de todos los complejos en cuartos de final.

Ricard Casas, uno de los mejores técnicos nacionales, ha puesto a su equipo a punto justo a tiempo. El Pamesa de la Copa es el de hace aproximadamente un mes, cuando venció siete partidos de tacada. Además de Avdalovic, los valencianos cuentan con el griego Demos Dikudis en un excelente estado de forma y con un Albert Miralles que aporta en defensa y en ataque.

Los dos equipos tienen algo en común, ya que sólo han levantado el título en una ocasión. Los valencianos lo lograron hace ocho años en Valladolid contra el Joventut (89-75). En 2000 volvieron a la final de Vitoria, pero allí perdieron contra el Estudiantes (63-73). Los andaluces sólo han jugado una vez por el título, el año pasado, y ganaron, así que su estadística en finales es del cien por cien.

La amplitud de ambas plantillas concede cierta ventaja al Unicaja, que dispone de once hombres para la rotación del italiano Sergio Scariolo. Casas utiliza nueve para hacer el baloncesto que le gusta.

El técnico del Pamesa cimenta el juego en una buena defensa colectiva, la que destrozó al Akasvayu en cuartos, y busca el contragolpe siempre que es posible. Avdalovic es el encargado de lanzarlo y, muchas veces, de culminarlo incluso desde el triple. La primera opción está en doblar el balón a los tiradores -Oscar Yebra y el estadounidense Blake Stepp-, que esperan la llegada de los hombres altos por el carril central.

El Unicaja dispone en la actualidad de la que muy probablemente es la mejor plantilla de su historia, incluida la que disputó la final de la ACB contra el Barcelona con Javier Imbroda en el banco. Scariolo ha situado en el vértice del juego malagueño a Garbajosa, que con su polivalencia abre muchas opciones ofensivas.

Al italiano le gusta jugar situaciones de bloqueo y continuación (pick and roll) para los hombres de perímetro -Carlos Cabezas, el estadounidense Marcus Brown, Berni Rodríguez y el hispano-argentino Juan 'Pepe' Sánchez, mientras que Garbajosa abre espacios para el puertorriqueño Daniel Santiago y el croata Sandro Nicevic. La riqueza táctica del Unicaja y del Pamesa garantizan espectáculo

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