Antonio Soler, nombrado Hijo Predilecto de Málaga

El escritor, autor de 'El Camino de los Ingleses' recibió el título de manos del alcalde, Francisco de la Torre, en un solemne acto en el Ayuntamiento

El novelista Antonio Soler (1956), que hoy recibió el nombramiento de hijo predilecto de Málaga, aseguró que siempre supo que la literatura "es más que un oficio, es una actitud ante la vida, una forma de estar en el mundo y un modo de ser" que a él le ha "compensado con creces".

"Hoy es el día de los que le dirigimos palabras a la noche, los malditos y quienes hablaron a una botella o a una página en blanco como si fuese un altar un micrófono o una pistola apuntándonos al corazón", dijo Soler en el acto solemne en el que se le entregó la Medalla de Oro de su ciudad natal.

Recordó que le han llamado "el escritor de los desheredados, de los poetas que no escribieron ningún verso, de las bailarinas, de las prostitutas, de los soldados prófugos, de los músicos acanallados y de los boxeadores sin futuro" y que una vez le preguntaron "cómo me había metido en la piel de los débiles y de los olvidados".

"La respuesta es que nunca me metí en ninguna piel que no fuese la mía. Ellos soy yo, y yo soy uno de ellos, alguien que nació entre los débiles y se preparó para pelear allí donde no le correspondía, en el territorio de los fuertes", añadió.

"Le di a la ciudad mis ojos primeros", dijo Soler parafraseando a Francisco Umbral, "y después la elegí para vivir y como escenario de algunas de mis novelas".

Sin embargo, su ciudad natal "nunca fue un mero decorado", sino "la geografía de un sentimiento", y la calle Eugenio Gross, la plaza de Basconia o el barrio de la Trinidad, "nombres cotidianos que intenté impregnar de poesía", apuntó.

"Fui un joven que escribía calle Mármoles arriba, un joven sin porvenir que escribía 'La noche', una novela de un circo de vagabundos, mi gente".

Confesó que a veces "sentía que el mundo me había abandonado y tenía una sensación de no ser de ninguna parte, un apátrida sin otro pasaporte que el de la literatura, y nunca fui tan extranjero como en aquel momento, ni siquiera en Francia, cuando remonté el Misisipi, en Lisboa o en Italia".

Entre las felicitaciones recibidas los últimos días, citó la de Esteban Pérez Estrada, hermano del fallecido poeta Rafael Pérez Estrada, su amigo y mentor, también hijo predilecto de Málaga, quien le dijo que se alegraban "él y Rafael, porque a partir de este momento éramos hermanos, hijos predilectos de la ciudad".

Después de este reconocimiento, a partir de mañana volverá junto a quienes le acompañan "a la batalla, a ser incómodos, quizás audaces", porque les queda "camino, noche y páginas por escribir, las mejores".

El novelista recibió la Medalla de Oro de la ciudad de manos del alcalde, Francisco de la Torre, quien expresó "la gratitud de Málaga a quien la eleva y prestigia" y se felicitó por la "hermosa conjunción entre ciudad y autor". Al acto asistieron numerosas personalidades de la vida malagueña.

Entre otros galardones, Soler ha ganado el Premio Andalucía 1993 por "Modelo de pasión"; el Premio Andalucía de la Crítica 1995 por "Los héroes de la frontera"; el Premio Herralde 1996 y el Premio de la Crítica 1997 por "Las bailarinas muertas"; el Premio Primavera 1999 por "El nombre que ahora digo", y el Premio Nadal 2004 por "El camino de los ingleses".

En el caso de esta última novela, ha sido el encargado de escribir su adaptación cinematográfica para lo que será el segundo largometraje dirigido por Antonio Banderas, quien ultima estos días su rodaje