Ahora sí va a América

He escrito en alguna que otra ocasión que en el toreo se empieza por afición, que luego se convierte en vicio y termina en enfermedad irreversible y quizá sea esto lo que justifica el comportamiento de algunos toreros como, por ejemplo, Luis Francisco Esplá. En sus mejores épocas, que era cuando se ganaba dinero, siempre se resistió a ir a América porque prefería quedarse en España «monteando», como él llama la cacería. Pues bien, ahora, no tiene inconveniente en viajar para torear una sola corrida en feria de escasa importancia como es la ecuatoriana de Ambato, en la que está anunciado el próximo día 20.