Las protestas y la petición de alternancia marcan los festejos de la Toma de Granada

AGENCIASGRANADA

La conmemoración ayer del 514 aniversario de la Toma de Granada por los Reyes Católicos se vio ensombrecida, como en otras ediciones, por las protestas de grupos ultra que, enarbolando pancartas, reivindicaron «una nueva reconquista», «una España cristiana y no musulmana» o «España una, y no cincuenta y una». Tampoco faltó el 'Cara al sol'.

Desde la plataforma Granada por la Tolerancia, con el ex ministro de trabajo Manuel Pimentel a la cabeza, se exigió asimismo la supresión de esta fiesta que, considera, exalta la dominación de los árabes por los cristianos.

La celebración consistió en un ceremonial fiel a la tradición, a pesar de que cada vez ganan más peso las voces que reclaman una celebración más integradora, que dé cabida a todas las culturas que han dejado su huella en la ciudad.

Encabezado por el alcalde, José Torres Hurtado, el tradicional cortejo cívico partió del Ayuntamiento hacia la Alhambra. En su discurso, el alcalde se refirió a la Toma como «una celebración que pretende ser en la actualidad una fiesta de exaltación de culturas y de solidaridad entre los pueblos, pero que tiene su esencia en el recuerdo de los monarcas Isabel y Fernando, cuyo reinado deparó hechos trascendentales para el futuro de España».