A qué le tienen miedo las madres

A qué le tienen miedo las madres

Tanto primerizas como experimentadas coinciden en que tienen miedo de no saber qué hacer ante la fiebre o el dolor, y suelen buscar información en internet

LINDA ONTIVEROSmadrid

Para las madres es vital el bienestar de sus hijos y el 89% desean ocuparse personalmente de ellos durante ciertas etapas de su vida, según un estudio realizado por el Movimiento de Madres en Europa, órgano consultor de la UNESCO, y se genera una preocupación intensa, que puede llegar a ocasionar estrés, ansiedad e inestabilidad emocional. Con el objetivo de determinar las principales preocupaciones y actitudes de las madres españolas en el cuidado de sus hijos, se realizó la Primera Encuesta sobre Preocupaciones y Actitudes de las Madres Españolas, a cargo de la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria y de la farmacéutica Mylan.

La encuesta

metodología

La Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria realizó un cuestionario con preguntas cerradas, que fue respondido por más de mil madres de todas las comunidades autónomas españolas, con edades comprendidas entre 18 y 45 años. Con una media de 36 años, el porcentaje de madres experimentadas y primerizas, todas con hijos menores a 5 años, estuvo equilibrado (501 participantes vs. 502), y se excluyó a aquellas con hijos con alguna enfermedad crónica o mental, que padecieran alguna discapacidad, que estuvieran a cargo de una persona mayor o enferma, o carecieran de empleo. La encuesta se realizó durante el pasado octubre con solicitud previa.

«Cuando una mujer se convierte en madre, experimenta un cambio profundo e irreversible en su visión de las cosas, sus prioridades y preferencias», reza el informe. «Quiere poder hablar por sí misma y que sus puntos de vista sean tomados en consideración por los dirigentes políticos». Con el fin de darles voz, las preguntas se realizaron para averiguar sus inquietudes, demandas y necesidades, y detectar las posibles soluciones. Además se buscó conocer la actitud de las madres ante los pequeños problemas de salud de los hijos, como la fiebre y el dolor, y su relación con el pediatra.

El mayor temor, para un 47% de las madres primerizas y experimentadas por igual, es que el niño «se ponga malo», seguido de «no saber pasar el tiempo suficiente con mi hijo» (35,5%) y «no saber identificar por qué llora» (32,7%). Y dentro de la enfermedad, el mayor temor es que tenga convulsiones ante un cuadro de fiebre, seguido de que la causa sea una enfermedad grave (69,9%) y de que no le baje la temperatura con el tratamiento (61,8%).

«En concreto, la presencia de fiebre en el niño representa uno de los motivos más frecuentes de consulta en la práctica pediátrica diaria (entre el 30 y el 50%), y en ocasiones se convierte en una situación de temor y angustia para los padres», explican los autores del informe. «En la mayoría de los casos, los padres consideran a la fiebre como el indicador más importante de que su hijo ha adquirido alguna infección seria, lo cual puede conllevar el uso inadecuado del sistema médico de atención y en especial de los servicios de urgencias».

Internet, madre de todas las fuentes

Uno de los asuntos más interesantes de la encuesta está en cómo estas madres obtienen la «información complementaria sobre la maternidad»: internet y redes sociales. El 71% de las primerizas suelen buscar información en internet y redes sociales 28,5%, y sólo un 5% la obtiene de la televisión. El porcentaje varía levemente entre las experimentadas: el 68% en internet y el 21% en prensa especializada.

Para reforzar la información de primera mano, los autores concluyen que «el proceso de ayuda entre pediatras y padres, largo y complejo, debe empezar en la etapa prenatal, teniendo como objetivo tratar las enfermedades y mantener la salud del niño dentro del contexto de la familia. Tanto padres como pediatras deben tener en cuenta los aspectos biológicos, psicológicos y de entorno para lograr seguridad, bienestar y salud».

Dentro de un cuadro de enfermedad, el dolor del niño también ocasiona gran preocupación, y es actualmente una de las áreas de atención pediátrica más estudiada. «Es importante conocer que el dolor también constituye un problema común entre los niños y adolescentes, y supone una experiencia emocional desagradable con la que el pediatra se encuentra a menudo en su actividad diaria», asegura el informe. «El tratar adecuadamente el dolor ayuda a disminuir la ansiedad del niño y de los padres, mejora la adhesión a los tratamientos, y evita los efectos negativos del dolor como el aumento de la morbimortalidad, la hiperalgesia y el impacto negativo sobre el desarrollo».

Entre las madres encuestadas, el 56,5% afirma que lo que más les preocupa es «no saber identificar» ese dolor y «no saber si tendría que ir a urgencias» (11,6%). El 39% de las madres no da ningún medicamento cuando a sus hijos les duele algo y pide cita con pediatría, mientras un 25,3% administra el paracetamol o ibuprofeno que tiene en casa, conociendo casi todas las dosis correctas.

Otro aspecto estudiado se relacionan con la alimentación y la seguridad. En cuanto a la primera, las primerizas temen que el niño «pueda desarrollar alergia algún alimento», mientras que las experimentadas temen que «no aprenda a comer de todo». Sobre la seguridad, el 79% de las madres (primerizas y experimentadas) tiene miedo a que su hijo se «pierda», seguido de que «se haga daño físico». Una madre nunca descansa.

 

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