VIVA LA BBC

ROSA BELMONTE

Después de disfrutar, y mucho, 'La maldición de Hill House' (Netflix) entiendes que dure diez capítulos, aunque la novela de Shirley Jackson diera para dos. Es verdad que a Mike Flanagan le pidieron una miniserie, pero también que su creación es una maravilla narrativa y emocional, no un ejercicio sobre cómo estirar el chicle. Ahora que ha vuelto 'This is Us' (Fox Life) con la tercera temporada, voy a echar de menos fantasmas. A Stephen Frears no le han exigido alargar la trama de 'A Very English Scandal' (Amazon). A la BBC le sobran 150 minutos y tres episodios para recrear la historia del político Jeremy Thorpe, líder del partido liberal, que encargó el asesinato de su antiguo amante en los años setenta.

La serie es un prodigio de comedia. De humor inglés. De sarcasmo. De ironía. De ostentación de talento. El del guionista Russell T. Davies, el del director Stephen Frears, el del actor Hugh Grant (también el de Ben Whishaw). Y de los secundarios como Alex Jennings (el duque de Windsor en 'The Crown' y el príncipe Carlos en 'La Reina'). El ritmo, la música, los letreros... Todo se une a este artefacto narrativo que cualquiera querría haber hecho.

Pese a no ser estrictamente una comedia, funciona como una a lo 'Granujas de medio pelo' o 'Fargo'. Con idiotas haciendo cosas idiotas. Aquí con el fondo del Parlamento inglés o el Old Baley (el Tribunal Penal Central de Inglaterra y Gales). Con actores como Hugh Grant haciendo lo que cualquier grandísimo actor. Aunque eso no habría que decirlo. Tampoco es un descubrimiento, salvo para algunos. Igual que hay dos Hepburn extraordinarias, hay dos Grant extraordinarios: Cary y Hugh. La cara llena de arrugas de Hugh Grant consigue la sutileza en el gesto de los grandes.

Hoy se estrena 'Bodyguard' en Netflix, la serie más esperada después de haber comprobado que 'The Romanoffs' (Amazon) es una mata que no ha echado. El 'thriller' de Jed Mercurio, creador de 'Line of Duty', ha dado el campanazo en Gran Bretaña, también en la BBC. Quizá el ruido de 'A Very English Scandal' sea menos, pero la ficción no es enorme.