Toni se ha quedado solo con la bandera

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Las elecciones generales en dos meses pilla a los partidos andaluces derrengados tras las elecciones autonómicas de diciembre, pero de alguna manera, como dice Juanma Moreno, con el músculo menos frío que en las otras comunidades por el acalorado ejercicio de tres meses de campaña. Pese a ello, los comicios presentan algunas dificultades a las organizaciones por el proceso de cambio político que se vive en Andalucía; sobre todo en algo tan fundamental como la elección de los candidatos en las ocho provincias.

En el PSOE la dificultad está en cumplir el propósito de enmienda de Pedro Sánchez y Susana Díaz de afrontar las elecciones venideras en paz y armonía. La concordia solo será posible si hay entendimiento en la elección de los nombres de las ocho candidaturas. Los sanchistas no hicieron mucho ruido en las autonómicas, aunque no se les tuvo en cuenta ni ocuparon ningún puesto de salida ni de entrada. Igual hicieron cuando el PSOE andaluz eligió a los tres senadores por la comunidad autónoma. No hicieron ruido ni para mal ni para bien. Otra cosa será en las generales. Aquí sí intervendrá Ferraz para que los más próximos a Pedro Sánchez encuentren hueco en puestos con garantía de escaño. Darán batalla si no hay un acuerdo sobre las listas. La debilidad de Díaz por no estar en la Junta cuenta a favor de los sanchistas en la operación. Será la primera prueba de fuego de la llamada a la unidad que tanto Díaz como Sánchez hicieron ayer en Sevilla.

En el PP de Moreno la complejidad está en organizar no solo las listas, sino en poner en marcha una campaña con el desembarco en la Junta de muchos de los cuadros del partido, empezando por el equipo de máxima confianza de Moreno, ahora en el ala noble de San Telmo. Como ejemplo sirva la frase en tono de humor ayer de Moreno a su gente del comité ejecutivo sobre el panorama en la sede regional: «Toni se ha quedado solo con la bandera; había días que yo llegaba y estaba él solo en la sede y cuando le preguntaba dónde estaba la gente, me decía 'en el Gobierno, se ha ido todo el mundo al Gobierno'». Alude al diputado Toni Martín, vicesecretario de Organización que junto a la secretaria general, Loles López, han aceptado no estar en la Junta para cuidar el fuerte de San Fernando.

Podemos e Izquierda Unida tendrán no solo la complicación de aglutinar listas de dos partidos, sino de hacer ver a los electores que ahora se presentarán con otro nombre diferente a las andaluzas, cuando iban bajo las siglas de Adelante Andalucía. Ahora posiblemente concurran de nuevo como Unidos Podemos como en 2016.

Lo de Ciudadanos también es peculiar. Si ha visto difícil hallar nombres para el Gobierno, mayor será para las listas al Congreso cuando también tienen que perfilar las candidaturas a las municipales. Como ejemplo sirva que aún no hay candidato para la Alcaldía de Sevilla.