Tambores cercanos

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

Hay tambores, y para nada lejanos, de próximas elecciones autonómicas y quizás, y espero que nadie me plagie, también nacionales. Y las municipales porque tienen fecha fija, que si no... Pero se palpa en los ambientes, casi siempre crispados, de la política. Se nota en el día a día, en las declaraciones, en los gestos, incluso en las sonrisas de los protagonistas, sean del partido que sean. Nadie oculta lo que viene sin que nadie tampoco quiera mover ficha para adelantar posibles fechas. En Andalucía está más que previsto que Susana Díaz adelante los comicios, entre otras cosas porque los hasta ahora 'vientos favorables' que llegaban de Madrid se pueden convertir en un tornado como la cosa siga por los derroteros tomados, que eso de que dos ministros dimitan de un Gobierno en apenas 100 días es algo a lo que ni siquiera en este país estamos acostumbrados. La presidenta sabe que lo que ahora puede ser un tanto favorable se le puede convertir en contra y de qué forma, y seguro que aprovechará el teatro montado por Ciudadanos con los presupuestos y su ruptura con el Gobierno andaluza para llamarnos a las urnas. Veremos. Ocurre que si generalmente en cualquier comicio son sus protagonistas los que se la juegan, en estas andaluzas aún más: todo está muy abierto, según dicen los que afirman entienden de esto, porque encuestas dignas de fiar, con lo caras que están y la sequía que tienen los que antaño las contrataban, hay muy, pero que muy pocas por no decir ninguna.

Las nacionales depende de cómo sigan las cosas. No lo tiene claro Pedro Sánchez, aferrado a La Moncloa a golpe de Decreto Ley con tan sólo 84 diputados, lo cual no deja de ser un equilibrio permanente, pero él está gustoso en el alambre, y en los helicópteros, que le gusta más un viaje que a Paco el de la panda de verdiales los palillos...

Tal cual están las cosas, la vida diaria no podía ser ajena a este olor a urnas. Huele y mucho. Conste que a mí me gusta ese olor, algo a los que los rufianes y compañía no están acostumbrados, y si fuera por ellos ni siquiera las pondrían..., pero lo que ya no es tan bonito es ver cómo la vida diaria se mueve a golpe de elecciones. Miren ya, por ejemplo, los tiras y aflojas, de nuevo, de la Junta y el Ayuntamiento con el tema de la Alameda, obras que los que las sufrimos somos los pacientes ciudadanos que bastante tenemos ya con el dichoso metro. Unos y otros tirándose bolitas a la cabeza, hasta que un día suelte alguien una pedrada. O si no, el rifirrafe entre Ciudadanos y el PP en la Casona del Parque con «a usted le hablé de la plusvalías y no me hizo caso» o «oiga, pero ¿por qué no me avisó?». A todo esto unos y otros están a escasos metros, por lo que cuesta pensar que no dialoguen... Suma y sigue. Y cualquier cosas que se haga es a costa del que va a votar, y eso es lo más curioso. Se olvidan que el perjudicado de estos tomas y dacas, de estos conflictos de 'andar por casa' son los mismos votantes a los que todos les van a pedir su apoyo, que introduzcan la papeleta de su partido en la urna. Benditas urnas, 40 años amparadas en una Constitución que tiene que ser fuerte para aguantar tanto envite de tanto descerebrado. A ver qué pasa, pero huele a elecciones.

 

Fotos

Vídeos