Soraya Saénz de Andalucía

José Antonio Trujillo
JOSÉ ANTONIO TRUJILLOMálaga

Andalucía es poesía de rima libre. Socialista sin pretensiones, de derechas con ambiciones. De campo entre olivos, de mar altivo. La política en el sur es un género menor, un romance en verso octosílabo. Con sílabas para Susana Díaz, Juanma Moreno, Juan Marín y Teresa Rodríguez, que no dan ni para un verso.

Andaluces del PP, militantes que antes fuisteis altivos, decidme en el alma, ¿quién, quién votó a la candidata que no conoce los olivos? Nunca ella levantó la nada, ni el dinero, ni el señor, sino el cálculo interesado, y la devolución del favor aprovechado. Unidos todos los que perdieron en Andalucía elecciones, Arenas, Báñez y Moreno Bonilla, los tres dieron compostura, de los votos retorcidos con amargura. Auparon en primarias, lo que el sentido común reprobaba sin falsaria, una candidata que nunca dio en política la talla, venerada por los adversarios y con los propios siempre ingrata.

Pablo Casado es el vencedor de unas primarias sin militantes y a la espera de compromisarios inquietantes. Rajoy dejó un partido político vacío, dando la espantá como si de Paula se tratara pero con menos tronío. Heredar el partido ha querido Soraya, vice de todo, experta en intrigas y de Cataluña fracasada con su política que se convirtió en lodo, con un partido que le chilla que ya no la quiere como sabelotodo. Si no hubiese sido por los pagos en diferido que le debían los dirigentes populares andaluces, ahora ella sería el pasado que ya es. Por mucho que la prensa afín la sigue manteniendo como reina desnuda, ella de ninguna forma puede representar la renovación del centro derecha español, porque ni es de derechas, ni de centro, ni le duele la España que ella delató.

Nadie entiende que en Andalucía el Partido Popular sea prosa chusquera de cuartel, sin rima, disciplinada y obediente, que se resigna a perder de nuevo con la misma resignación que la del medievo. En pocas semanas, nos tememos que entre los compromisarios se trabaje para que el fracaso en política tenga relevo, y se apueste por mantener el puesto, como Arenas ya es experto, sin olvidar que ya en Valencia dejó su sello.

Existe dentro de la claridad, del aceite y sus aromas, que indican la libertad, una oportunidad entres las lomas para que no quieran saber nada de Soraya . Pablo Casado ganará en el PP primero, después en Andalucía, y finalmente en España, porque las urnas las carga la libertad de los que no se sienten hipotecados por la traición a la verdad. Soraya no es ni Sáenz ni es de Andalucía.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos