El símbolo breve

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

En Málaga casi nada dura demasiado. Para lo bueno y para lo malo, la ciudad fenicia está hecha a la novedad y se cansa pronto. En realidad, el caso de la noria del Puerto no es sino un signo de nuestro tiempo, sin más memoria que ayer ni más perspectiva que mañana. Viene esto a cuenta de que hoy, si nadie lo remedia, el consejo de administración de la Autoridad Portuaria ordenará a la empresa promotora de la atracción, Mederyt, que desaloje el solar que ocupa a la mayor brevedad. Están preocupados en el Puerto por el hecho de que, si se le permite seguir allí con el negocio, su presencia puede interferir en el concurso que se va a convocar para construir edificios de oficinas y un gran aparcamiento subterráneo en el lateral marítimo del Muelle de Heredia. Hay prisa por sacar el proyecto estrella adelante y el proceso de licitación comenzará a finales de este año.

A cambio, ofrecen la posibilidad de buscar otro sitio para instalar una nueva, más elegante y emblemática que la actual, que siempre se dijo que sería temporal. El problema es que el alcalde y el presidente del Puerto coinciden en la premisa principal, que es que la ciudad siga teniendo un elemento de este tipo en su paisaje, pero a ninguno le gusta el sitio que propone el otro para reubicarla. Así que lo más probable es que Málaga se quedará compuesta y sin noria. O, lo que es lo mismo, la esfera se irá rodando a otra parte.

Personalmente, me gusta la imagen de la dársena del Marqués de Guadiaro con el anillo iluminado al caer la tarde. Y no soy el único, puesto que la atracción se ha convertido en uno de los elementos más fotografiados e 'instagrameados' por los ciudadanos y los visitantes en la capital. Guste más o menos, lo que es indudable es que se ha hecho un hueco como un símbolo de la Málaga más moderna y turística, al mismo nivel que otros monumentos con mucho más porte y solera.

Por eso, llama más la atención la levedad de la estampa; la facilidad con la que un icono se puede montar y desmontar de la noche a la mañana, ahora lo ves, ahora no lo ves. Incluso, obligará a cambiar las fotos en el material promocional para los visitantes, porque el mirador aparece en todos los folletos y mapas. Pero esto es Málaga, y aquí, mañana, casi nadie se acordará de que una vez hubo una noria en el Muelle de Heredia.