Senza fine

JOAQUÍN L. RAMÍREZ

La Ciencia y la Filosofía explican que del tiempo puede decirse que es una magnitud que realmente no existe como tal, que se toma para la mejor comprensión humana del Universo y sus características, aún en su mayoría desconocidas. Albert Einstein mostró que el tiempo no fluye y, por tanto, el pasado, el presente y el futuro no existen. El tiempo es una ilusión, como decía Platón; es un modo de hablar para poder afirmar que una cosa sigue a otra como resultado de aquella. «Hablar de tiempo sin espacio no es correcto, el tiempo como tal no existe, lo que existe realmente es el tiempo-espacio como magnitud fundamental». También Aristóteles mantuvo que sólo se sostiene que el tiempo, al ser número en movimiento, se encuentra en estrecha relación con aquello que lleva a cabo la numeración... Y es que puede que la vida se trate de un número de puertas infinitas, en alguna de ellas aún estamos haciendo siempre la primera comunión. En nuestra cabeza ronda entera nuestra vida, repitiéndose sin fin cada recuerdo, cada hecho, cada alegría y cada tristeza, porque en el fondo todos estamos viviendo cada uno de todos los instantes siempre, los buenos, los malos y los de puro tedio.

Senza fine

tu trascini la nostra vita,

senza un attimo di respiro

per sognare,

per potere ricordare

ciò che abbiamo già vissuto.

Senza fine,

tu sei un attimo senza fine,

non hai ieri e non hai domani,

tutto è ormai

nelle tue mani, mani grandi,

mani senza fine.

Non m'importa della luna,

non m'importa delle stelle.

Tu per me sei luna e stelle,

tu per me sei sole e cielo,

tu per me sei tutto quanto,

tutto quanto voglio avere.

Senza fine,

tu sei un attimo senza fine,

non hai ieri e non hai domani,

tutto è ormai

nelle tue mani, mani grandi,

mani senza fine.

Non m'importa della luna,

non m'importa delle stelle.

Tu per me sei luna e stelle,

tu per me sei sole e cielo,

tu per me sei tutto quanto,

tutto quanto voglio avere.

Senza fine...

Sin fin

arrastras nuestra vida,

sin un instante de respiro

para soñar,

para poder recordar

aquello que ya hemos vivido.

Sin fin,

eres un instante sin fin,

no tienes ayer y no tienes mañana,

ahora todo está ya

en tus manos, manos grandes,

manos sin fin.

No me importa nada la luna,

no me importan nada las estrellas.

Tú para mí eres luna y estrellas,

tú para mí eres sol y cielo,

tú para mí eres todo aquello que,

todo aquello que deseo tener.

Sin fin,

eres un instante sin fin,

no tienes ayer y no tienes mañana,

ahora todo está ya

en tus manos, manos grandes,

manos sin fin.

No me importa nada la luna,

no me importan nada las estrellas.

Tú para mí eres luna y estrellas,

tú para mí eres sol y cielo,

tú para mí eres todo aquello que,

todo aquello que deseo tener.

Sin fin...

Escrita por y compuesta por Gino Paoli en los años 60 para su amada Ornella Vanoni, 'Senza Fine' es una bellísima canción que ambos volvieron a interpretar juntos en 2004, más de 40 años después, haciendo gala del título de la misma, sin fin, aún el tiempo. Andrea Boccelli en Portofino, en 2012, en directo, interpretó esta pieza de un modo tan magistral que merece ser escuchada (https://youtu.be/_CnnHfU_oek ).

Como un motor de movimiento continuo todo es sin fin, cada instante, cada vida. Todo hecho está ahí, en su sitio, viviéndose por sí mismo. Por eso sigue Manuel Alcántara escribiendo todos los días su columna, en tanto Alfredo Pérez Rubalcaba presta -en presente- su gran servicio de hombre de estado a su patria, también Manuel Fraga o Montserrat Caballé. Todo está ahí, todos lo están y, aunque el olvido un día les alcance, ustedes pueden mirar detrás de la puerta y ver que siguen dando aquella vida insustituible. Sin fin.