Romance del lazo amarillo

José Antonio Trujillo
JOSÉ ANTONIO TRUJILLOMálaga

Érase un hombre a un lazo amarillo pegado, érase una solapa superlativa, érase una pancarta en su cara medio viva, érase una cinta de calamar en mal estado.

Quim, hijo y nieto de los Torra, con un lazo amarillo, va a su despacho a diario con su innata pachorra. Pajizo de mala luna, anda con el paso de un mal caballo. Su frente despejada no brilla entre sus ojos, escondidos tras sus gafas anticuadas. A la mitad del camino, desobedeció a la Junta Electoral Central, y la fue desafiando sabiendo su destino. Y a la mitad de la mitad del camino, retiró lo amarillo, ante tanto requerimiento cansino.

El día se va despacio, la tarde colgada a un balcón, dando una larga que soñó con ser torera, desafía a cualquier institución. Quim Torra, hijo y nieto de catalanes, viene con su brasa, arropado por sus cinco incondicionales, a dárnosla sin ninguna pausa. Voces de amenaza sonaron, cerca del Manzanares. Voces de togas y despachos que cercan al amarillo ya sin ambages. Les clavó sobre sus notas, a la Junta Electoral Central, mordiscos de secesionismo creyendo que eran bellotas. En su pugna daba saltos, recordando sus años de sardanas en la playa en pelotas. Bañó con tinta enemiga, su corbata pueril, pero eran demasiados requerimientos y tuvo finalmente que sucumbir. Cuando las estrellas clavan sentencias al agua gris, cuando los erales sueñan verónicas de alhelí, voces serias sonaron cerca del río que esconde Madrid. Quim Torra, catalán de débil crin, pajizo de amarilla luna, voz de sargento civil: ¿quién te ha amenazado cerca del río que esconde Madrid? Bien sabes en qué consiste esto del enfrentamiento civil, pero a ti te importa poco, llegando tú protagonista a abril. Ganar quieres a los que fueron tus socios en las urnas, con movimientos y gestos heroicos, pero eso sí, lejos del Tribunal Supremo que es el que ha entendido a tus hermanos secesionistas y sus circunloquios. El silencio que hiere a los españoles a los que su convivencia les duele, con los que te premia el Gobierno de Sánchez, debes saber que a distancia huele. Espera a abril, Quim, de los Torra de Blanes, para saber que en España hay cambio de planes.