Regenerar

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Si la semana pasada destacaba la necesidad de tomarse muy en serio la planificación para tener diseñado el futuro y atada la estrategia a desplegar para lograr el objetivo marcado, en pleno verano es recurrente el tema de los problemas que tienen los empresarios para encontrar a profesionales cualificados. Y aunque es fácil hablar de la precariedad del empleo en este sector como detonante de la falta de trabajadores, también es importante señalar que en el sector no todos son camareros y que la escasez de relevos llega también a los puestos de mayor rango. La situación es tal que en las cocinas se mueven los fichajes de los jefes de los fogones como si de futbolistas del Madrid o del Barça se tratara, salvando las distancias. Los jefes de sala, de recepción a los responsables de Alimentación y Bebidas están también entre las categorías que se cotizan alto porque el destino está en pleno relevo generacional y la carencia de profesionales cualificados es importante. El viernes, la Mesa del Turismo se centró en el tema del empleo y desde la Junta se hizo una apuesta por la formación que no debería estar en la agenda si años atrás se hubiera mimado, como era necesario, la referencia nacional e internacional en formación hostelera que era la Cónsula. Ahora toca recuperar una marca que era sinónimo de aprendizaje de excelencia y de profesionales que salían curtidos y preparados para someterse a la vorágine de una cocina exclusiva o de una sala con comensales muy especiales. Una pena que los desmanes y las decisiones políticas vayan por un lado y las necesidades y exigencias del sector por otro, como ha ocurrido en el devenir de una escuela a la que hay que devolverle su esplendor. Y ello precisa de una apuesta firme y con una inversión acorde al nivel de esta enseñanza. Restablecer el nombre y la fama de La Cónsula debe ser una prioridad seria, más allá de las clásicas declaraciones políticas. Pero además, hay que pensar que para el desarrollo de una estrategia de calidad es necesario una formación integral, desde las bases hasta los futuros estrella Michelin. El relevo generacional tiene que hacerse con todas las garantías.