¿Y si el próximo alcalde fuera Juan Cassá?

Ya en las últimas elecciones los votos de Cassá podrían haber hecho alcalde a cualquiera, incluso a él mismo

Txema Martín
TXEMA MARTÍN

Desde el momento en el que se fundó Ciudadanos comencé a sentir una extraña debilidad por sus integrantes. Mi candidata preferida siempre ha sido Irene Rivera, la piloto de helicópteros que aterrizó en Málaga en un paracaídas y de la que, para mi desgracia, no he vuelto a saber nada desde que salió elegida diputada. Juan Cassá siempre me ha hecho gracia y me cae más o menos bien aunque tampoco le conozco, ya que en toda mi vida sólo he pasado tres minutos con él. Me lo presentó el diputado de C's Guillermo Díaz en un cóctel, y en los eventos sociales o culturales que incluyen catering o barra libre siempre recomiendo seguir los mandamientos para triunfar en cualquier fiesta que aparecen en la película 'Party monster'. Uno de ellos dice que en las fiestas no se puede pasar más de tres minutos con el mismo grupo o persona, hay que ir rulando, y de ahí mis tres minutos con Juan Cassá. Otro señala que en las fotos de grupo siempre hay que ponerse a la derecha, ya que así los pies de foto empezarán por tu nombre. Y hay otro muy pacodelatorriano que aconseja saludar a todo el mundo, aunque no les conozcas (¡especialmente si no les conoces!).

Este es un buen momento para lanzar el globo sonda del titular de esta columna a los amigos y conocidos porque estamos en un período preelectoral en el que nadie se atreve a hacer pronósticos, así que cualquier cosa puede resultar verosímil, pero también es verdad que Cassá es hoy por hoy el candidato mejor situado de la terna. Ahora el panorama dibuja una competencia electoral inexacta. En el PSOE todavía puede salir otro candidato en el último momento; la izquierda en general está diluida en refriegas internas y atrapada en la oscuridad. Y luego está el lío en el PP, con una gran patata caliente que se pasan Bendodo, Moreno Bonilla, Francisco de la Torre y hasta su esposa. Que De la Torre no debería volver a presentarse es algo que comparte la inmensa mayoría de los analistas de lo malagueño, así como parte de su familia. Hace mucha gracia que le pongan ahora como un claro ganador cuando hoy por hoy es alcalde de Málaga por los pelos. Hasta con sus fortalezas, en las últimas elecciones los votos de la candidatura de Juan Cassá podrían haber hecho alcalde a cualquiera, incluso a él mismo. Él, por su parte, no lo está haciendo nada mal y viene haciendo gracia desde el mítico día en el que dijo lo de la ardilla. Pese a que corremos el peligro de que en su próximo programa electoral incluya la privatización de hasta la arena de las playas y aunque no tengamos nada clara su opinión sobre la cultura, lo cierto es que algunas de sus propuestas han tenido su intríngulis, y buena cuenta dan de ellas. El ascenso del partido a nivel nacional también va a beneficiarle. Juan Cassá puede ser alcalde, no es ninguna tontería. Puede pasar cualquier cosa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos