PRIMARIAS INCIERTAS

Juanma Moreno y Antonio Sanz. /EFE
Juanma Moreno y Antonio Sanz. / EFE

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

EL resultado de la primera vuelta de las primarias en el Partido Popular han supuesto un balón de oxígeno para Juanma Moreno. En el triunfo de Soraya Sáenz de Santamaría -gracias en parte al respaldo del 54,4% de la militancia andaluza- ha sido relevante el trabajo de cocina de Javier Arenas y de su pinche en las cosas del partido tantos años, Antonio Sanz. El senador veterano y miembro de la ejecutiva nacional -pero con despacho propio en el Parlamento andaluz pese a no ser ya diputado- y el exdelegado del Gobierno conocen las tripas orgánicas del PP andaluz como nadie. El mérito, no obstante, no es solo de ellos. También lo es de la exministra de Trabajo Fátima Báñez y del presidente provincial de Málaga, Elías Bendodo. Todos ellos son nombres a tener en cuenta en el futuro PP si Santamaría revalida el liderazgo en el congreso de los días 20 y 21. Aún sin restarle importancia a ninguno de ellos, es evidente que quien recoge la miel del éxito es Juanma Moreno, como su leal secretaria general, Loles López, se encargó de remarcar al día siguiente de la votación. No solo por ser el presidente regional del territorio que más votos ha dado a Santamaría, sino sobre todo por el acierto que tuvo de salir en público a defenderla días antes de la votación pese a la incertidumbre del resultado. Pocos barones territoriales lo hicieron y hay que reconocer en Moreno, más dado a ir de perfil en situaciones tensas, que transmitió un apoyo honesto a quien ha sido también una de sus mentoras políticas.

Lo es además porque a Moreno también le gustaba la opción de Pablo Casado, a quien ahora respaldaría si Sáenz de Santamaría no hubiera pasado el corte. Para el líder del PP andaluz, que se ha postulado como enlace para una candidatura de integración, le salva también en esta posición el que hubiera manifestado antes de la votación de los militantes estar a favor de una candidatura de unidad cara al congreso. No todos en el equipo de Sáenz de Santamaría estaban de acuerdo. Eran quienes pensaban continuar la batalla si no hubiera sido la ganadora, pero hubiera pasado el corte. Ahora dicen lo contrario y apelan a respetar el voto de las bases.

Pese a ellos, hay que admitir que en todo este proceso de primarias del PP, el líder andaluz ha trasladado coherencia personal, lo que en política no es poco. El resultado le beneficia por ahora. Supone, reitero, un balón de oxígeno para presentarse fortalecido a las elecciones andaluzas cuando hace varias semanas había quien le buscaba sustituto o sustituta.

La cercanía de las andaluzas será la principal baza de Moreno para convencer a los cospedalistas de respaldar a Soraya

Pero las primarias del PP no han terminado y su desenlace se prevé incierto al empeñarse Pablo Casado en no tirar la toalla y competir con Santamaría. Moreno no tendrá más remedio que seguir mojándose por la exvicepresidenta. El mejor escenario para él sigue siendo a Santamaría de presidenta del PP y se aplicará en los próximos días en convencer a los compromisarios de por qué es la mejor opción para el partido en Andalucía.

Hará ver la proximidad de las elecciones andaluzas. El panorama sería interesante. Moreno no tendrá más campaña que exhibirse junto a una mujer que ha ganado unas primarias de su partido y con experiencia en el Gobierno frente a otra mujer que las perdió en el suyo, la presidenta Susana Díaz. Y esa proximidad de las andaluzas es la principal baza de Moreno para convencer a los barones provinciales ligados a Cospedal de que no se vayan ahora con Casado, cuando de él dependen las listas de candidatos al Parlamento. ¿Presiones? Las lógicas en estos procesos.

Una campaña de las andaluzas con otra mujer en el cartel electoral: Teresa Rodríguez. Lo previsible es que sea ella quien gane las primarias de Podemos después de presentar una candidatura integradora y sin demasiado tufo a Anticapitalistas. El perfil de los seleccionados es en general moderado, con diputados como Carmen Lizárraga y David Moscoso que han sido capaces de acuerdos con el PSOE. Nombres que implican un mensaje tranquilizador de Rodríguez a Pablo Iglesias, empeñado en hacer camino para gobernar con los socialistas de Pedro Sánchez.

Aún así, las primarias de Podemos a celebrar esta semana se presentan también inciertas por la irrupción de la candidatura pablista de Isabel Franco. Su objetivo es que los afines a Iglesias no se queden fuera de las listas una vez se produzca la confluencia con IU y haya unas primarias conjuntas.

Menos inciertas parecen las primarias exprés de Cs después de que el diputado por Granada Luis Salvador anunciara que no concurrirá como aspirante a la Junta. Esta renuncia deja el campo libre a Juan Marín.

¿Y las primarias socialistas para las andaluzas? Como Susana Díaz es presidenta y quiere volver a ser candidata, no habrá primarias como tales, como las que ganó en 2013 para suceder a Griñán. Si bien el proceso debe abrirse y los órganos del partido ratificar su candidatura. Díaz aguantará abrir este trámite hasta tener decidida la fecha de las elecciones. Julio y agosto son inhábiles para la convocatoria y la celebración de elecciones en Andalucía. A la vuelta de vacaciones será otra cosa. Si se celebran a finales de octubre, deben convocarse la primera semana de septiembre. Solo una vez disuelto el Parlamento, Díaz ordenará abrir el proceso de su ratificación como candidata.

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