Popurrí

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Tranquilos, ya solo faltan cinco días para que acabe el suplicio de la campaña de las elecciones generales. Suplicio sí, por el insoportable repertorio de frases salvajes que algunos de los candidatos lanzan. Igual se trata de lograr un hueco de quince segundos de fama en los digitales. Hay mucha competencia no solo porque hay más partidos con aspiraciones a la tarta de 350 diputados del Congreso, sino porque en casi todos también hay codazos por sacar cabeza a ver quien la tiene más grande; y algunos más hueca. La cosa no va solo de argumentos falsos o 'fake', sino de barbaridades como casoplones.

«Mientras recuperamos Gibraltar haremos que paguen impuestos o se vayan a vivir con los monos», escribió en su cuenta de Twitter el general retirado de la Brigada de Infantería de Marina que encabeza la candidatura de Vox al Congreso por Cádiz, Agustín Rosety Fernández de Castro. Se refiere a los militares gibraltareños con chalé en Sotogrande o en La Línea que como ciudadanos británicos no pagan IRPF en España. La razón que pudiera tener en sus argumentos el general retirado la pierde por la coletilla de la expresión. O como diría Rafael Hernando, exportavoz del PP: «Algunas de las propuestas de Vox parecen sacadas del quinto gin-tonic».

También en las filas del PP hay expresiones que parecen exabruptos tras la copa de sobremesa: «Pedro Sánchez se sienta con asesinos y violadores» (sin comentarios), ha espetado Juan José Cortés, cabeza de lista del PP por Huelva. Una provincia, por cierto, en la que las fugas de populares a Vox y a Cs no cesan desde el arranque de la campaña.

La guinda la ha puesto el alcalde de Coripe, el socialista Antonio Pérez Vázquez, quien para contrarrestar la oleada de críticas por 'quemar' a Carles Puigdemont en la plaza del pueblo ha exclamado: «También quemamos árabes». Este pueblo sevillano celebra la fiesta la 'Quema de Judas' con un muñeco que representa a un personaje impopular. Los vecinos eligen al chumascado en votación y este año de elecciones generales ha recaído en el expresidente de la Generalitat fugado a Bélgica. Los acérrimos del fugado han respondido con pintadas en las sedes del PSC en Cataluña a solo una semana de las elecciones generales. El PSOE andaluz ha recriminado a su alcalde por incendiar la campaña en Cataluña, donde al PSC no le va mal según las encuestas. También debería haberle censurado por 'quemar' árabes.

«Estoy salivando de las cosas que vamos a poder hacer...», dice Inés Arrimadas, la candidata de Ciudadanos. Y yo y otras muchas personas también salivamos pensando que faltan solo seis días para la cita con las urnas y con suerte para que acabe el popurrí electoral de sandeces.