Política con nombre de mujer

La socialista Antonia García gana peso político en la Diputación. Del Cid y el fuego amigo. Rajoy y el aval a Ángeles Muñoz

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

En la política, junto a las declaraciones públicas, son importantes los gestos y las lecturas que de ellos se puede extraer. El pasado octubre, el congreso del PSOE ratificó a José Luis Ruiz Espejo como secretario general del PSOE de Málaga y en el núcleo duro de su ejecutiva incluyó a Antonia García como una de las dos vicesecretarias generales del partido en la provincia -la otra es Fuensanta Lima. Desde entonces y en línea con uno de los principales objetivos del nuevo líder socialista, la búsqueda de la igualdad real, ambas mujeres han ido ganando peso y relevancia política.

Lima fue designada senadora por Andalucía mientras que García -sus compañeros la conocen por Toñi-, que ya era diputada provincial desde el inicio del mandato en 2015, ha ido escalando posiciones y relevancia política en la Diputación de Málaga. Sirva un ejemplo visual. Hasta ahora, en la bancada del PSOE se sentaba en primer lugar el portavoz, Francisco Conejo, a su lado se situaba la viceportavoz Estefanía Merino y, a continuación, el secretario del grupo, Luis Guerrero. Pues bien, en los últimos plenos es Toñi García la que se ha situado en el escaño que ocupa Merino, aunque esta sigue siendo la viceportavoz en la institución provincial.

Un cambio de sillas que no ha pasado desapercibido en el partido y que en determinados cenáculos políticos ha dado lugar a interpretar que esa visualización de la concejala de Almogía es un paso previo cara a posicionarla como posible candidata a presidir la Diputación tras las elecciones municipales de 2019, siempre y cuando Conejo, que ha optado en los dos últimos mandatos a este puesto, ocupe otras responsabilidades políticas. Según apuntan algunas fuentes García reuniría un perfil idóneo: mujer -hasta ahora ninguna fémina ha presidido la institución provincial-, con experiencia de gestión -es teniente de alcalde en su localidad-, representante de un municipio pequeño -los socialistas defienden que la Diputación debe centrarse en las localidades de menos de 20.000 habitantes- e integrante de una nueva generación de dirigentes socialistas, de la que forman parte, entre otros, José Carlos Durán, Dani Pérez, José Antonio González, Ana Villarejo, Noelia Suárez o Mariano Ruiz.

El otro nombre femenino en una semana marcada por el éxito de la huelga y los paros a favor de la igualdad el 8 de marzo, es el de Margarita del Cid, quien ha sido nombrada oficialmente por la dirección provincial como candidata del PP a la Alcaldía de Torremolinos. La ex secretaria general del partido no se está encontrando, de momento, con un camino de rosas y es que además de tener que batirse el cobre con sus adversarios políticos naturales, entre ellos el alcalde socialista José Ortiz, también tiene que hacer frente al fuego amigo, a eso que aquel ministro de la UCD, Pío Cabanillas, denominó: «¡Al suelo que vienen los nuestros!».

Y es que Del Cid se ha encontrado con la oposición a su designación del exregidor Pedro Fernández Montes, quien con 74 años se resiste a dejar la primera línea política y el control del partido en la ciudad que gobernó durante veinte años, y de parte de las bases del partido en la localidad costasoleña.

Una patata caliente para la dirección provincial y andaluza del PP en una semana, la que comienza mañana, en la que Mariano Rajoy, presidente del Gobierno y del PP nacional, protagonizará un acto político en Marbella el próximo sábado. Allí, presentará públicamente y respaldará la candidatura de Ángeles Muñoz a la reelección en la Alcaldía de la segunda ciudad en importancia de la provincia.

La presencia de Rajoy en este acto da idea de la importancia y relevancia que el PP da a mantener en 2019 el gobierno de esta ciudad. Un objetivo en el que también están los socialistas por lo que todo hace prever una intensa y dura batalla por la Alcaldía de Marbella.

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