El pito de la olla

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Lo terrible de la metedura de pata de Margarita Robles no es que haya puesto en peligro la inversión de Arabia Saudí en las corbetas que construye Navantia. Lo terrible es que incluso si el Gobierno, con la actuación del ministro Borrell, logra arreglar su desaguisado, coloca a los trabajadores de la naviera gaditana en una tesitura peor que la de perder un puesto de trabajo: La de que para mantenerlo hay posibilidades de que 400 bombas de precisón maten a centeneres o miles de personas en Yemen.

Lo ha dicho Kichi, el alcalde de Cádiz, de forma muy gráfica: El derecho a un futuro y «el derecho a que suene el pito de la olla en tu casa». La colisión duele, explica el edil de Podemos. Ninguno escapamos a esas contradicciones sobre los derechos humanos.

Margarita Robles es una mujer a la que se le reconoce gran conciencia sobre justicia social y moral. Quizás por ello no era la elección acertada como ministra de Defensa. La moral cuestionada no es no venderle las bombas a los saudíes porque pueden matar con ellas civiles en Yemen, la cuestión es contar con dichas bombas y comercializarlas, sea el país que sea. No son para adornar tartas de chocolate.

La explicación en el Senado no solo no tranquilizó a los de Navantia, dispuestos salir a la calle contra el Gobierno de Sánchez como en los viejos tiempos. Tampoco a mi, porque como la mayoría de españoles pacifistas que salimos en las manifestaciones del 'no a la guerra' de aquel 2003, no queremos saber -y nos hacemos muy bien los tontos- que España es una potencia en fabricación de armamento militar. Robles sacó pecho de 5.400 millones de euros recabados por España en 2017 por este 'negocio'. Adiós a la moral. Cuánto cuesta dimitir en este país. Ahí está otra ministra, Carmen Montón, con otro máster cuestionado. Con los cien días a Pedro Sánchez se le ha agotado el periodo de gracia, pero no el de desgracias. Su gobierno es una olla a presión con el pito sonando a todas horas por lo que se ve.

Quizás esta explosiva situación es la que ha hecho a Susana Díaz apresurarse a convocar elecciones «cuanto antes». Susana ha tenido muchas dudas sobre ello, pero no tiene las de Robles y nunca hubiera puesto a colisionar los derechos humanos entre sí. Airbus Military y Navantia, las dos andaluzas, fabrican aviones y barcos militares. Un puchero laboral irrenunciable.

Las ollas de puchero de ahora cuando pitan no es que esté acabado el cocido, es que se han pasado de presión. Pese a que las fabrican con varias válvulas de escape, algunas fallan y provocan accidentes. La política es una gran olla y los políticos deberían entrar en ella con manual de instrucciones. ¡Y sin másteres!

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos