Pisarse las mangueras

Ana Barreales
ANA BARREALES

Los dirigentes del PP se acostaron un día de derechas y se levantaron 'centrados en nuestro futuro', justo después de que Casado descubriera que a él sí que le habían «pisado la manguera» (por ser fiel a su terminología). Y también anunció de repente, un par de días después de ofrecerles ministerios, que Vox, sí que era un partido de ultraderecha. Y lo supo así, de pronto, como si fuera una revelación del espíritu santo.

Puede que ellos estén acostumbrados a los volantazos, pero para los votantes que creyeron de buena fe lo que les contaban tiene que ser difícil de asimilar así, sin preliminares ¿Cómo narices se le explica eso a todos los que les apoyaron cuando no viajaban al centro sino hacia la derecha? Mirad, que de lo dicho, nada, que acabamos de decidir que vamos a hacer un cambio de sentido justo al lado contrario ¿Os venís? ¿Y si pasado mañana se levantan de derechas otra vez? Porque a lo mejor después de las municipales tienen otra revelación.

A veces los políticos, todos no sólo los del PP, no se dan cuenta de que ellos son conscientes de sus mentiras, sus medias mentiras, sus exageraciones y sus 'fakes', pero que hay votantes de buena fe que les 'compran' sus ideas de verdad, con el corazón. Y puede dar la sensación de que en lugar de unas elecciones esto es un concurso charlatanes de feria. Y no es plan.

Ellos siembran ideas de temas que creíamos superados y sobre los que había cierto consenso. Por ejemplo con la violencia de género. Les da igual que haya datos objetivos del número de asesinadas cada año y de las miles de mujeres que tienen que recibir protección. Y viene un partido que quiere quedarse únicamente con un dato que es cierto, pero estadísticamente irrelevante e ignorar todos los demás: que hay mujeres que hacen denuncias falsas. Es como si por el hecho de que hay médicos que cometen errores concluyéramos que los médicos matan a los enfermos en lugar de curarlos. Otro ejemplo: que también hay mujeres que matan a hombres: pues sí, pero es una excepción y no les matan porque se quieran separar ellos ni porque los consideren de su propiedad. Es decir, no les matan por el hecho de ser hombres, como ocurre en el caso de la violencia de género. Y reciben un castigo como todos los crímenes. Es como si consideráramos que penalizar las agresiones a sanitarios de forma diferente (las sufren por ser sanitarios) está mal porque también han fontaneros que sufren agresiones (seguramente, pero no por su profesión).

A mucha gente de buena fe le están haciendo replantearse sus ideas en cuestiones en las que había un consenso . Y luego no valen ni volantazos ni virajes en otra dirección que valgan. Esa semilla está ahí plantado y es como cuando se siembra un rumor y se difunden dudas sobre alguien , que luego es muy difícil disiparlas. Pues con esto pasa igual . A ver quién las saca.