La paz preventiva
FRANCISCO J. CARRILLO. ACADÉMICO CORRESPONDIENTE DE LA REAL ACADEMIA DE CIENCIAS MORALES Y POLÍTICAS
Lunes, 24 de noviembre 2025, 01:00
Al igual que han existido, y siguen existiendo, las acciones de 'guerra preventiva', muchas de ellas de dudosa legitimidad y legalidad internacional, ¿por qué no ... hablar de 'paz preventiva' para evitar el inicio de guerras? Pocos dudan, aunque algunos sí, que se llegue a la firma de la paz en los conflictos armados, sean convencionales o híbridos, es algo positivo no sólo para los contendientes sino para todo un mundo interconectado. La firma de una paz debe ser acompañada de un programa inmediato para asegurar la estabilización y evitar cualquier vacío de poder. El acuerdo de paz para Gaza es un hecho positivo. Pero al siguiente día hemos visto milicias armadas enfrentadas e, incluso, ejecuciones sumarias. Hay que deducir que el programa de estabilización y gobernanza transitoria ha estado ausente. Se dice que llegará. Mientras tanto, reina, en lenguaje coloquial, la ley de la selva.
Las 'paz preventiva' pasaba en Israel-Palestina, desde, digamos 80 años, por el reconocimiento de los derechos y obligaciones de dos pueblos, dos naciones, dos Estados, unitarios, federados, o por un Estado binacional. Esto entraba en lo que aquí calificamos de 'paz preventiva'. Este objetivo sigue de total actualidad. No vemos al pueblo árabe-palestino habitando en una reserva como los actuales indios de América del norte. O distribuyéndose, todo él, en nuevos campos de refugiados. Palestina histórica fue la tierra fértil de judíos y de árabes-palestinos. Y ese es y será el destino de ambos pueblos semitas. Y quien dude, que se lo pregunte al patriarca Abrahán. Y se dirá, con toda razón, que junto al antisemitismo contra los judíos camina en paralelo el antisemitismo contra los árabes. El antisemitismo es una modalidad agresiva de racismo en relación con los judíos o con los árabes. Los 'herederos' de la tierra de Palestina histórica son los judíos, los árabes-palestinos y algunas comunidades de cristianos-palestinos de antes de Las Cruzadas, y de después, que no reivindican un Estado y que optaron por la integración. Integración en Israel que practican dos millones de árabes palestinos dentro de las fronteras israelíes, con todo los derechos políticos y sociales como ciudadanos del Estado hebreo. Buscar las bases del entendimiento de los hasta ahora contrarios, excluyendo los fanatismos radicales religiosos de los judíos ortodoxos y de los grupos minoritarios árabes-palestinos (en relación con la población total árabe-palestina) que enarbolan la bandera de la 'guerra santa', de la sharía excluyente de la dignidad de la mujer y del terror como método de acción, es la única vía para recomenzar un camino hacia la paz en el Oriente Próximo. Se trata de una gran tarea de profundo calado cultural, que es la de la 'paz preventiva' tras el acuerdo formal de la Pax Americana en Gaza.
Esta metodología, mutatis mutandi, es aplicable a todas las guerras, incluso la de Ucrania. Según el Instituto de Estudios para la Paz de Oslo, en 2024 se constataron 61 conflictos armados en el mundo, prácticamente silenciados por los medios de comunicación europeos y americanos que pusieron el foco en los de Ucrania y Gaza. Los programas de 'paz preventiva', también para los finales de las guerras, no solamente incluyen entendimiento cultural, desarrollo económico y social (en un mundo con grandes desequilibrios), sino también buena gobernanza, fortalecimiento de las instituciones, lucha implacable contra la corrupción, tráfico de armas, de órganos humanos, de droga, de menores... Los equilibrios han de basarse en condiciones de seguridad y defensa preventiva, de respeto a las autoridades democráticas. La opción por el mal o por el bien en el Planeta Tierra requiere estas herramientas preventivas, con el regulador del derecho nacional e internacional, en la espera y la esperanza de un mundo mejor.
Los equilibrios han de basarse en la defensa preventiva, de respeto a las autoridades democráticas
Se dice que en Gaza, el gobierno del grupo terrorista Hamás, escindido y enemigo de la Autoridad Nacional Palestina, construyó 700 kilómetros de túneles con ventilación y luz eléctrica; que almacenó obuses y misiles y armamento de asalto; que aplicó la sharía (interpretación yihadista del Corán) en todo el territorio; que recurría a juicios sumarísimos con pena de muerte; que estaba financiado del exterior por Irán abastecedor de armas, por Qatar y algún que otro donante 'benévolo'; que organizó una milicia-ejército de 30.000 combatientes radicalizados... ¿Cómo fue posible esta locura? Las armas entrarían por algún lugar, así como materiales para la construcción de la red de 'túneles para la guerra'. Sorprende tales hechos en un mundo con satélites-espías, aviones AWACS de reconocimiento y con altas tecnologías de detección y escucha. No hay dudas de que Hamás estaba preparando la destrucción de Israel con la anuencia de algunos de sus socios manifiestos o latentes, en contra de sus 'hermanos' de la Autoridad Nacional Palestina que reconocían y reconocen al Estado israelí. Parece que nadie estuvo por la labor de la 'paz preventiva'. ¿Se aprenderá la lección o es que hay enormes intereses creados y por crear? Algún día es probable, aunque no es seguro, conoceremos la verdad.
Si la humanidad y los gobiernos no adoptan un denominador común, como podría ser la Declaración de los Derechos Humanos, soporte de una activa 'paz preventiva', la trágica experiencia de Hamás, con otras especificidades, se multiplicará en sus madrigueras (rurales o urbanas) como conejos. Tarea universal en la que todos somos bomberos, o deberíamos serlo, incluso para detener la mano que pretenda echar gasolina y leña al fuego.
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