La paradoja tecnológica

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

No hace falta ser ingeniero de Telecomunicaciones. Si acaso, haber visto completos dos episodios de 'Barrio Sésamo'. Este era justo el que iba después del mítico «cerca, lejos». Bien sabían Epi y Blas que abierto y cerrado son antónimos. Si lo llevamos al símil tecnológico, encendido es lo contrario de apagado (léase con la adorable voz nasal de los teleñecos). Ha costado, pero ahora sabemos que cuando el tercer carril reversible del PTA está abierto, encendido, 'on', se acaban las caravanas y el tráfico fluye. Al contrario, cuando está cerrado, apagado, 'off', el carajal está asegurado, hay mosqueo generalizado, y me sale un pareado. Una vez que tenemos la solución, de lo que se trata es de hacerla definitiva, sin necesidad de que haya un despliegue cada día de operarios colocando conos a costa del presupuesto de la DGT. Ya pronto tiene que salir el resultado del concurso para la ampliación a tres carriles por sentido en la carretera A-7056, la recta que va desde la carretera del Guadalhorce hasta la glorieta de entrada al Parque; y que también incluye la ampliación del vial de salida desde la citada autovía. Con esto, la infraestructura tendrá recorrido mientras el polo tecnológico de Campanillas mantenga su plantilla actual, más o menos, en el entorno de los 20.000 trabajadores.

Pero estas mejoras viarias no son el fin, sino un arreglo temporal para mantener un acceso digno, al menos, durante el tiempo necesario para articular las medidas necesarias para que el PTA pueda llegar a acoger hasta cuarenta o cincuenta mil trabajadores, que es lo que fijan las previsiones para cuando se haga la ampliación. Está todo estudiado, aunque la política se empeñe en decisiones que no tienen mucha base científica. Aunque saben ustedes de mi pasión confesa por el metro, en este caso todos los indicadores puramente objetivos indican que no es la mejor opción, porque en realidad la mayoría de los empleados del Parque no viven en las zonas por donde discurre, sino más bien en municipios del área metropolitana y en los barrios del Este. Ni siquiera el tren de Cercanías sería masivamente utilizado, aunque tendría mejores resultados que el suburbano. Ahí está el 'metrobus', con unos resultados más bien flojos.

En este caso, lo verdaderamente urgente es hacer un segundo acceso directo por el norte del PTA, con una salida directa desde la Hiperronda. Eso es, guste o no, lo que daría resultado, porque, por más que queramos desterrar el coche, habrá zonas y trayectos donde seguirá siendo necesario todavía muchos años. La triste paradoja es que para resolver los problemas de movilidad de un Parque Tecnológico tengan más valor las ocurrencias que las ciencias.