JUGAR

Pilar Martínez
PILAR MARTÍNEZMálaga

Hay acontecimientos que te hacen visualizar un futuro en el que pocas cosas van a ser como ahora. Cuando las calles de capitales del mundo o de la propia Málaga se llenan de gente, en mayor medida de jóvenes, reclamando medidas para paliar los efectos de un cambio climático ya en marcha, o cuando se activan campañas para concienciar a las familias de que los niños tienen que jugar a la vuelta del colegio, como se ha hecho toda la vida, en vez de tener las agendas repletas de horas de estudio de idiomas, de programación, robótica, danza o música, está claro que las nuevas generaciones obligan al turismo a emprender una nueva revolución, más allá de la tecnológica en la que están inmersas. Nada será ni parecido cuando, por ejemplo, los alemanes, a los que les caracteriza su gen viajero, ya se plantean dejar de salir la media de cuatro veces al año para reducir a dos las escapadas en las que poder controlar la huella ecológica que dejarán en sus estancias será clave. Frente a lo que puede parecer un conjunto de nuevas dificultades para el sector, aún bajo los efectos del seísmo de la quiebra del gigante y decano de la touroperación Thomas Cook, estos cambios deben ser observados como oportunidades de negocio para los alojamientos, aerolíneas y destinos. Se impone jugar con esta nueva baraja de prioridades y tomar posiciones, cuanto antes, en este nuevo concepto que va más allá de la letanía de ser sostenibles. Una sostenibilidad que, con acierto, lleva también a la parte humana Room Mate Group, abriendo una nueva brecha para contar con una plantilla feliz e implicada en el proyecto hotelero dándoles un 32% más de tiempo libre.

La Costa del Sol tiene que activar su carácter pionero para ganar la partida con unas nuevas generaciones con ansias de conocer mundo y convencidas de que los viajes marcarán sus vidas, eso sí, bajo la premisa de que no acentúen el cambio climático y de que cada una de sus experiencias en nuevos destinos contribuyan a mejorar esas ciudades y a enriquecer esos pueblos.