Infancia robada

JOSÉ ANTONIO TRUJILLO

La niñez es la primavera de lo humano. La golondrina que regresa a nuestro balcón y que con sus alas a los cristales jugando llama. El territorio que vence a la imaginación. La patria común de todos los hombres de buena voluntad. No hay peor delito que robarle la infancia a un niño.

ETA nunca mereció un final. Las víctimas sufrieron con el relato pactado desde la política que pretendió obtener una absolución histórica de la organización criminal y que nos repugnó a todos los que tenemos memoria y corazón. La derrota es el único epílogo que merece esta organización totalitaria y asesina.

La lección de dignidad de las víctimas de ETA nos ha hecho entender a lo largo de estos años, que no hay que buscar causas a este tipo de conductas asesinas, porque sabemos que sólo ayudan a construir el falso relato a los criminales y a los que los apoyan. El terror no tiene un origen, sólo persigue un fin: la destrucción del hombre.

Para disparar a un hombre, primero el terrorista ha tenido que matarse a sí mismo, a su familia, a sus amigos, a su sociedad. La radicalización de las personas no es otra cosa que la muerte del hombre como ser social. La crueldad humana sólo crece en el corazón del que abandonó la tarea de ser persona.

Los españoles fuimos forzados a madurar con los zarpazos de los terroristas. Esta historia de sufrimiento compartido, nos mostró que con las victimas siempre hay que estar de su lado. Se merecen memoria, dignidad y justicia. La delicadeza con ellas, el desvelo por su caminar interrumpido, señala la altura de una sociedad que no se olvida de los más débiles.

Esta semana la Guardia Civil nos regaló la noticia de la detención del monstruoso criminal de ETA, Josu Ternera, en la localidad francesa de Saint Gervais les Bains. Llevaba 17 años huido de la Justicia. En 2002, siendo parlamentario vasco y presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara autonómica, fue citado a declarar por la masacre de la casa cuartel de Zaragoza, en la que murieron once personas, seis de ellos, niños. La Benemérita ha llamado a esta operación 'Infancia robada", dedicada a los niños asesinados en el acuartelamiento de la capital aragonesa bajo la dirección del repugnante dirigente terrorista. Era, para el Instituto Armado, su última gran deuda pendiente con la sociedad en relación con ETA en este año de su aniversario al servicio de los españoles.

La eficacia de la ley y el trabajo de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, son herramientas probadas con éxito en nuestra democracia, y seguro que Josu Ternera no tendrá paz ni un día más. Nunca olvidemos que frente a la mezquindad del terrorista, nos quedaremos con lo sublime del testimonio de las víctimas.