Fotito de feria

Moreno se presentó en la capital para arropar a Díaz Ayuso, otorgándose de paso el mérito de haber abierto el camino a la unión de las derechas

Moreno, en la investidura de Díaz Ayuso. /Efe
Moreno, en la investidura de Díaz Ayuso. / Efe
CRISTÓBAL VILLALOBOS

Isabel Díaz Ayuso se convirtió este lunes en presidenta de la Comunidad de Madrid, donde la vía andaluza acabó triunfando tras intensas, dramáticas a veces, negociaciones. El PP de Casado, leo en varios titulares, saca pecho con esta victoria, que compensa por la vía del pacto el último descenso electoral de los populares. Juanma Moreno se presentó en la capital a arropar a la nueva lideresa madrileña, otorgándose de paso el mérito de haber abierto el camino a la unión de las derechas, lo que fortalece su posición en un partido donde parece que hay un ruido de sables constante. Andalucía y Madrid serán «islas fiscales» ante un Gobierno «que nos fríe a impuestos», dijo, mostrándole a Ayuso el camino a seguir, y a Sánchez un nuevo frente abierto.

Unos días antes, en la Feria de Málaga, Moreno se paseó por la Calle Larios y defendió la idea de crear una coalición con Ciudadanos. La cosa es repetir la experiencia de Navarra, una alianza que, bajo el nombre de 'Andalucía suma', aglutine el voto de centro derecha de cara a la próxima cita con las urnas. Moreno recoge la ocurrencia de Pablo Casado, que ha provocado el rechazo inmediato de los naranjas, que ven como esa posibilidad, que en tierras navarras tenía su razón de ser constitucional, podría hacerles desaparecer del mapa. Como Izquierda Unida, que naufraga perdida entre un mar de siglas diseñadas por Podemos. Sin duda la suma acercaría a las derechas al poder, pero Ciudadanos acabaría por diluirse finalmente en el PP, que fagocitaría a un partido al que ya no reconocen ni sus fundadores.

En la Feria también estuvo Carmen Calvo, que bajo unas biznagas gigantes divagó hasta confesar que, como nos descuidemos, también nos van a cobrar por usar las autovías. No dijo cuánto, porque para calcularlo ya está este periódico. Un globo sonda de verano, tras el que debe haber una hucha maltrecha. También habló sobre la crisis humanitaria del Open Arms, y esos pobres diablos a los que no dejan desembarcar en la isla de Lampedusa. El alcalde, siempre al quite, le birló el protagonismo ofreciendo Málaga para acoger a algunos de los refugiados, pues donde caben dos caben tres, y más en Feria.

Moreno y Calvo se hicieron la fotito de rigor, acompañados de innumerables cargos, que tienen su época de más trabajo precisamente cuando los demás están de fiesta. Debe de ser agotador recorrer Málaga de caseta en caseta. La fotito de Feria constituye todo un género artístico-político en sí mismo, como para organizar algo en el CAC o para escribir una tesis doctoral. Dispuestas en riguroso orden cronológico nos servirían para contabilizar los ausentes, los cadáveres que las maquinarias de los partidos van dejando por el camino.

En la composición de las fotografías apenas se observarían diferencias: líder en el centro y subalternos sonrientes asintiendo, vaya a ser que el corte acabe saliendo en el telediario y a alguno le pillé con cara de no estar muy convencido de lo que oye.