Esperando

ROSA BELMONTE

Que la puerta del Tribunal Supremo se podía convertir ayer en un circo tampoco nos iba a sorprender. Aunque las fuerzas de seguridad mantuvieran lejos a los que gritan. Rufián se quejó un poco de que a los de ERC no les dejaban pasar (iban acompañados de manifestantes). Pero dejaron entrar enanos saltarines. La imagen más impactante de ayer fue la de Javier Pérez Royo, catedrático emérito (aquí sí es aceptable ese término) de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla separado de la cola para las acreditaciones y dando saltitos. Cuatro grados en Madrid tampoco es Chicago hace unos días. Daba saltitos como esos bobos que van corriendo por las calles y en los semáforos tienen que hacer movimientos absurdos como si se fueran a desintegrar si no los hacen durante segundos. Nos quedan muchos días de furrufalla y pérdida de tiempo. Hasta la sentencia no habrá nada interesante. Y así viviremos ahora. Esperando. Pero sin dar saltitos