De drones y demonios

Un dron ha llevado droga a un patio de la cárcel de Alhaurín

Pablo Aranda
PABLO ARANDAMálaga

El sargento Jorge Pacha comanda el equipo Pegaso de la Guardia Civil, la nueva unidad antidrones. El equipo Pegaso intervino en la salida de La Vuelta ciclista en Málaga, porque quien tiene un dron tiene un amigo, y lo lleva a pasear y sobrevuela el vuelo de ciclistas y sobrevuela las multitudes y comparte espacio con los aviones que se acercan al aeropuerto y con el helicóptero de la Guardia Civil que sobrevuela La Vuelta. Pero un dron no es un juguete aunque lo sea y hay unas pocas normas obligadas que los usuarios desconocen y que se deben cumplir hasta en el patio de tu casa, que es particular, pero solo el suelo. El aire es público, como explican desde la Guardia Civil. Los drones pueden constituir un riesgo para aviones y helicópteros. Desde Amazon, que no tiene muy buena fama en el cuidado de sus trabajadores ni en la competencia con nuestros comercios pero por desgracia eso suele dar igual a quien compra, planean desde hace años repartir mercancías usando drones. La idea es que el dron suelte la mercancía con un paracaídas dirigido al balcón de tu piso, ya que no todos vivimos en una casa con patio particular y aire público. Me imagino a una familia viendo la tele mientras cena y la lavadora que se ha comprado entrando por la ventana. O entrando en la ventana del vecino que la agradecerá como venida del cielo.

Este verano se ha roto en Rota el dron más grande del ejército de los Estados Unidos. Cayó en junio pero no se ha sabido hasta ahora. Perdió el control y cruzó hacia abajo el aire público de Rota. Menos mal que no cayó encima de ninguna persona que a lo mejor oteaba el público cielo con unos prismáticos y decía pero cómo acercan estos anteojos, cómo acercan, hasta que le caía encima el dron y adiós para siempre, señor, o señora. Hace 52 años cayó un B-52 en la costa de Almería tras chocar con un avión nodriza. El avión nodriza iba cargado con más de 100 mil litros de combustible, y el B-52 portaba cuatro bombas termonucleares de 1,5 megatones cada una. Los tripulantes del avión nodriza murieron y los del B-52 algunos. Cuatro lograron eyectarse pero el paracaídas de uno de ellos no se abrió. Ya es mala suerte. Una de las bombas cayó en el mar y tardaron 80 días en encontrarla. Seguro que han visto las fotos de Fraga en bañador junto al embajador de los Estados Unidos.

La semana pasada un dron sobrevoló la cárcel de Alhaurín y dejó caer dos paquetes que contenían hachís, un móvil con su cargador y un cúter. Lo del cargador es un buen detalle que a veces se nos olvida. Cuánto estrés genera el olvido del cargador, casi peor que ser el rey del patio de la cárcel y no tener un cúter que llevarle a la barriga. Un porro relaja y después apetece llamar a la familia. Pero ahí está el sargento Pacha para preguntar qué pasa. Este día de lluvia no es bueno para drones. Más para llamar a la familia, pero a lo mejor los pillamos acostados. Mañana si eso.

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