Es la democracia

Pedro Luis Gómez
PEDRO LUIS GÓMEZ

A muchísimos españoles no les gusta Vox. A muchísimos españoles no les gusta Podemos. Muchísimos españoles no soportan a los secesionistas-golpistas-catalanes. Vaya por delante que muchísimos españoles también (entre los que me incluyo) se ríen de los 'regeneracionistas' de nuestra política. Muchísimos españoles, la inmensa mayoría, creen en nuestra actual Constitución y en la democracia que nos hemos labrado. Muchos de los jóvenes políticos que pululan por los alrededores de Rufián no saben, no tienen ni puñetera idea, de lo que es dar una clase de Periodismo en una facultad en la Complutense de Madrid con 'los grises' (así se conocían a los policías armados en tiempos de Franco), vestidos casi de astronautas y con metralletas en las manos, uno en cada puerta de cada aula. Ni los Rufianes ni los Abascal ni los Iglesias y mucho menos los Echeniques y los Errejón saben lo que es que te pongan (éramos cientos de alumnos) en fila india en los pasillos del cuarto piso de Ciencias de Información en Madrid para desfilar delante de dos individuos vestidos de forma siniestra ('de la social') y que a cada uno nos pegaran dos bofetones en la cara, a cuál con más mala leche, porque no podían identificar a un universitario manifestante que hirió de una pedrada en la calle a un antidisturbio. Pocos de ellos, afortunadamente, saben lo que es llegar a mitad de mes en Madrid sin dinero para comer más que una pistola (una especie de 'baguette') con margarina barata porque no había un duro y porque en Andalucía apenas si se podían estudiar unas muy poquitas carreras... No tienen ni pelotera idea, pero hablan, pontifican y absuelven o condenan. Jugamos a la democracia, y esa determina quién gana. O quién gobierna. Maldita la gracia que le hace a muchos españoles que Pedro Sánchez se pasee en los aviones con su perra gracias a los independentistas. Maldita la gracia que le hará a otros que el PP y Ciudadanos gobiernen con los votos de Vox. Pero ese el juego democrático, que incluye el recambio en el Gobierno, aunque algunos quieran hacernos creer que si el PSOE no sigue al frente de la Junta, en Andalucía se nos va a caer el mundo. Mentira. El mundo lo aguanta todo. (Hasta que Otegi, condenado por pertenencia a banda armada, brinde con 'compañeros' de Ernest Lluch o de Fernando Múgica... La democracia permite entre otras cosas, con sus defectos y sus muchísimas virtudes, que Otegi y muchos conocidos suyos, terroristas confesos, brinden por un nuevo año, el mismo que casi 1.000 asesinados por ETA nunca podrían vivir). Sigo: que no gobierne el PSOE en Andalucía sólo es 'culpa' de las urnas, o sea de la democracia, y del lógico desgaste de un mismo partido en el poder durante 36 años, pero ni un minuto de cortesía le van a dar a Moreno Bonilla. En Andalucía hay un cambio, bienvenido sea, si es para bien, y maldita sea si fuese para mal, pero demos su tiempo al tiempo, un margen de confianza. A muchos no les gusta Vox, ni Podemos, repudian a los secesionistas, desconfían de los 'regeneradores' de la política, pero también hay muchos que los votan; lo que nadie aguanta es a quienes se creen dueños de las urnas, del poder y de todo un pueblo. 'Malages' los hay en todas partes...