No dejar a nadie atrás

Está en nuestras manos que el lema del Día Mundial del Agua se haga realidad durante todo el año. Empresas, sociedad civil, ONG y ciudadanos tenemos que seguir demandando un planeta más sostenible y que el acceso al agua sea un derecho humano innegociable

No dejar a nadie atrás
DIEGO ISABEL LA MONEDAFundador y director del Foro NESI de Nueva Economía e Innovación Social

Unos 700 millones de personas en el mundo, una de cada diez, no tienen acceso a agua potable. Más de 2.000 millones de personas, tres de cada diez, carecían en 2015 de un acceso seguro al agua y al saneamiento, según la ONU. Más de 4.500 millones padecen grave escasez de agua, por lo menos, durante un mes. Los datos no engañan. Por eso, desde 1993 se celebra el Día Mundial del Agua, después de que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CNUMAD) de 1992 (Río de Janeiro), denominada como la Primera Cumbre de la Tierra, recomendase poner el foco en la importancia del agua dulce y la defensa de la gestión sostenible de sus recursos.

El lema de este año es 'No dejar a nadie atrás', con el que se quiere concienciar de que al acceso al agua es una necesidad para los más de 7.000 millones de habitantes de la Tierra y que todos nos beneficiemos del progreso del desarrollo sostenible, propósito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Precisamente, cuando la ONU presentó en septiembre de 2015 la Agenda 2030, un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible, dedicó el ODS 6 a Agua Limpia y Saneamiento para garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos hasta 2030, un claro ejemplo de no dejar a nadie atrás.

Gilbert F. Houngbo, presidente de ONU-Agua y presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola, detalla en el prólogo del último informe de la Unesco sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos, presentado con motivo del Día Mundial del Agua, que «si la degradación del medio ambiente natural y las presiones insostenibles sobre los recursos hídricos mundiales continúan al ritmo actual, el 45% del PIB global, el 52% de la población mundial y el 40% de la producción mundial de cereales estarán en riesgo para el 2050. Las poblaciones pobres y marginadas se verán afectadas desproporcionadamente, agravando aún más las desigualdades que ya están aumentando».

La ONU también ha alertado que en 90 países el progreso para alcanzar los objetivos del ODS 6 se está demorando, lo que conllevará que sus habitantes no alcanzarán la cobertura universal que se desearía para 2030. Y eso que en 2010 ya se reconoció el derecho al agua potable y al saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos, entendido como el derecho de toda persona, sin discriminación, a disponer de agua suficiente, segura, aceptable, accesible y asequible para uso personal y doméstico.

El cambio climático está impulsando las desigualdades y ya se está dando el fenómeno de refugiados climáticos provocado por las guerras, el aumento de las sequías, inundaciones y olas de calor. En 2017, el número de refugiados y desplazados en el mundo marcó un nuevo récord: con 68,5 millones de personas, de los que 25,3 millones de personas se vieron obligadas a migrar debido a los desastres naturales, el doble que en la década de 1970, número que está previsto que seguirá aumentando debido al cambio climático.

Por eso, el cambio climático y el acceso al agua van a jugar un papel fundamental en la segunda edición que NESI Global Forum, el Foro de la Nueva Economía y la Innovación Social que se celebrará en Málaga del 24 al 26 de abril, que se centrará en cómo alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas y cumplir con el Acuerdo de París y la Agenda del Cambio Climático, a través de la acción local.

Durante el Foro NESI se invitará a los más de 700 asistentes de 40 países que tenemos previsto que acudan, al igual que en la edición de 2017, a 'Soñar' la ciudad perfecta 2030 con motivo de la culminación de la Agenda 2030. En esa ciudad deseada, el agua es un recurso transversal a sectores claves como la alimentación, vivienda y urbanismo, moda sostenible o energía e infraestructuras ya que sin un acceso generalizado el progreso y la lucha contra la desigualdad no se pueden impulsar. Y se tratará desde el ámbito global dar respuesta a lo local, como en el caso de Málaga, donde la ausencia de lluvias se ha generalizado en los últimos años o, por el contrario, se producen inundaciones por el cambio climático, como las del pasado mes de octubre en Campillos.

Además, como colofón al NESI, el viernes 26 se celebrará por primera vez en España el Festival Internacional de Innovación Social (FIIS), que mezclará música con experiencias inspiradoras en las que también tendrá hueco el agua.

Recientemente, NESI presentó el documental 'Ciudad 2030: Nueva economía y cambio climático', en el que analiza el papel que las nuevas economías como la economía circular, la economía del bien común, las finanzas sostenibles, el consumo colaborativo o la bioconstrucción, para ofrecer soluciones reales y convertir las ciudades en lugares más sostenibles, más saludables y más habitables. Y para lograr este objetivo, el acceso universal al agua, saneamiento digno y el uso eficiente de los recursos jugará un papel fundamental, teniendo en cuenta que en 2050 el 70% de la población mundial vivirá en ciudades.

Está en nuestras manos que el lema del Día Mundial del Agua 'No dejar a nadie atrás' se haga realidad durante todo el año y ayude a cumplir con la Agenda 2030. Empresas, sociedad civil, ONG y ciudadanos tenemos que seguir demandando un planeta más sostenible y que el acceso al agua sea un derecho humano innegociable.

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