DEDAZOS PARA MÁLAGA

Los líderes nacionales hacen y deshacen a su capricho las listas de la provincia. Y eso es lo que hay...

Miguel Ángel Heredia y Carolina España, damnificados por los dedazos desde Madrid./
Miguel Ángel Heredia y Carolina España, damnificados por los dedazos desde Madrid.
Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

Cuando llega la hora de la elaboración de listas se deben caer muchas vendas de los ojos de aquellos que aún creen que en los partidos políticos hay democracia interna. Esa es una de las grandes mentiras que desde las formaciones se lanzan con la esperanza de que la gente se las trague. Basta ver cada número uno de las candidaturas que los principales partidos presentan por Málaga. Ninguno de ellos se ha decidido aquí, en la circunscripción por la que se presenta, sino de manera digital desde Madrid. Ya se sabe, de Madrid a provincias, que es como de forma despectiva se describe desde el foro al resto de España.

En el PSOE encabezará la lista Ignacio López, cuyo mayor mérito es haber sido uno de los sanchistas más destacados. Los socialistas montaron el paripé de las votaciones en las agrupaciones para dar apariencia de una gran participación interna. Y se puede decir que es un paripé porque los resultados de estas elecciones no se han visto reflejadas en las listas. Miguel Ángel Heredia, que fue uno de los más votados, ni siquiera va en la candidatura al Congreso, sino que está intentando, casi mendigando, buscarse un hueco en el Senado. Lo logrará hoy, salvo que Pedro Sánchez no quiera verlo en ningún salón de Las Cortes. ¡Quién se lo iba a decir al otrora enlace entre Susana Díaz y el actual presidente del Gobierno! La política es así de cruel. Heredia no merecía acabar así, porque más allá de las diferencias ideológicas que se puedan tener con él, es un hombre trabajador.

Otra damnificada por estas decisiones 'de arriba' ha sido Carolina España, que se ha visto desplazada por el periodista Pablo Montesinos, uno de los niños bonito de Casado, que sido aupado como cabeza de cartel malagueño por el PP. La diputada también se ha bragado bastante en el Congreso e incluso ha sido el azote del Gobierno en varias comparecencias. Pero eso, a la hora de la verdad, no cuenta. Cuentan otras cosas. Cuentan los ajustes de cuentas. En su caso por ser una reconocida sorayista, al igual que la dirección regional y provincial de partido. Desde el PP malagueño se quiere vender que la presencia de Montesinos, del que por otra parte no hay que tener ningún prejuicio sobre su valía, se ha negociado. Eso no se lo cree ni el propio Elías Bendodo, más que nada porque ha demostrado ser un hombre inteligente, de esos que no se creen sus propias mentiras.

Siempre se ha dicho que la venganza es un plato que se come frío y los líderes nacionales lo están llevando a sus mesas en estas elecciones. Pedro Sánchez también le está dando una sonora bofetada a Susana Díaz meses después del fatídico 2D de los socialistas en Andalucía. Aunque parecía que habían enterrado el hacha de guerra, no ha sido así y le ha impuesto casi todos los cabezas de lista. ¿Con qué cara puede esta mujer hablar de democracia interna a sus militantes?

En Unidas Podemos ha pasado exactamente lo mismo. En esta ocasión se ha considerado pertinente que uno de los líderes de la coalición no vaya esta vez por Madrid, sino por Málaga. Y eso no lo discute nadie. Se asume con más o menos agrado y punto. Alberto Garzón vuelve a ser candidato por la provincia tras caerse de la lista de Madrid.

El único que sí ha sido elegido directamente por la militancia ha sido Guillermo Díaz, que ha ganado las primarias en Ciudadanos, aunque en la formación naranja este procedimiento está bajo sospecha por el pucherazo de Castilla y León. No parece el caso de Málaga, donde Díaz se ha ganado a pulso el puesto gracias a que ha tenido intervenciones realmente brillantes en el Congreso.

El PACMA ha elegido a Eva Ramos como candidata, la única mujer hasta el momento. Y queda por saber quién será el representante de VOX, que sin duda también será elegido de manera digital por Abascal y compañía. El sentido de las listas de cada provincia es que esté ocupado por políticos que lleven las inquietudes y problemas de su circunscripción al Congreso. Que realmente peleen por los intereses de sus electores. Pero la realidad ha demostrado que no es así. Que al final son números para apoyar a sus líderes. ¿Cuántos diputados malagueños se rebelaron contra la decisión del Gobierno de que la Agencia Europea del Medicamento se instalara en Barcelona y no en Málaga? Ni uno. De ningún partido. Ante esta situación lo ideal sería que cada dirección nacional de los partidos hiciera una sola lista, sin necesidad de paripés y que la circunscripción fuera única. Así al menos no se engañaría a nadie. Ni a los militantes, ni a los votantes. Oficializar los dedazos.